La ciudadanía italiana enfrenta nuevas trabas. Incremento en la tasa judicial, modificaciones en la transmisión de derechos y efectos adversos para descendientes generan una ola de incertidumbre y controversia. Especialistas analizan el impacto de estas medidas en el reconocimiento de la ciudadanía y advierten sobre las consecuencias para solicitantes en todo el mundo.
En las últimas semanas, el proceso de obtención de la ciudadanía italiana ha experimentado varios cambios que han dejado a miles de solicitantes y descendientes de italianos en una situación de incertidumbre.
Con la reciente proyección de un incremento a la tasa judicial para iniciar los juicios por el reconocimiento, que ascendería a 600 euros de aprobarse la Ley de Presupuesto de 2025 en Italia, más la modificación en los criterios de transmisión de la ciudadanía, la comunidad italiana en el extranjero se ha visto gravemente afectada.

Estos cambios, impulsados desde Italia, han generado reacciones enérgicas de expertos, analistas y solicitantes que se enfrentan a nuevos obstáculos y limitaciones en el reconocimiento de su ciudadanía.
Los cambios en la legislación italiana no sólo han impactado en el ámbito económico, sino que también han introducido barreras legales que alteran el proceso de transmisión de la ciudadanía por «iure sanguinis» (derecho de sangre).
Hasta hace poco, la ciudadanía italiana se transmitía automáticamente a los descendientes de italianos, sin importar si el ancestro había adquirido otra nacionalidad en su país de residencia.
Sin embargo, la nueva normativa ha cambiado las condiciones, generando preocupación entre los solicitantes que tienen un «avo» (el primer ancestro italiano en la línea de sucesión) que se nacionalizó en el extranjero.
Las modificaciones han sido motivo de debate en foros y reuniones tanto en Italia como en el exterior. Hay una oposición firme a estos cambios que lideran movimientos y asociaciones de italianos y descendientes, tanto en la península como en el extranjero.
Por ejemplo, múltiples voces ya comienzan a alzarse en contra del incremento de la tasa judicial de 600 euros, alegando que esta medida afecta injustamente a los italianos en el extranjero. En labor parlamentaria, se han propuesto enmiendas para eliminar el artículo de la Ley de Presupuesto 2025 que establece esta tasa.
Mientras tanto, abogados y especialistas en ciudadanía han comenzado a estudiar alternativas para aquellos que podrían verse impedidos de obtener la ciudadanía debido a la nueva normativa.
El cambio en la transmisión de la ciudadanía italiana ya entró en vigor desde principios de octubre, aunque tomó mayor relevancia en noviembre. Ha dejado un margen de tiempo limitado para que los solicitantes y sus abogados se adapten a las nuevas reglas.
El anuncio de estas modificaciones ha causado un gran revuelo en los consulados italianos de todo el mundo, que ahora se preparan para implementar estos cambios y asesorar a los interesados bajo las nuevas disposiciones.
Este artículo aborda en profundidad los aspectos más importantes de esta nueva realidad en la ciudadanía italiana.
- También te va a interesar. Pasaporte italiano: reabren oficinas y podrás tramitar este y otros servicios con mayor facilidad
¿A cuánto se incrementaría la tasa judicial para iniciar el reclamo de la ciudadanía italiana en la península?
De aprobarse la Ley de Presupuesto impulsada por el Ejecutivo italiano, uno de los cambios más polémicos será el incremento de la tasa judicial, que ahora alcanzará los 600 euros, para aquellos que deseen iniciar un trámite de reconocimiento de la ciudadanía italiana ante los tribunales italianos.
Este monto, que se aplicaría a cada solicitante, representa una carga significativa para las familias y las personas que buscan obtener la ciudadanía a través de sus raíces italianas.
Según lo que propone esta ley de presupuesto, la tasa es unificada y se aplica independientemente de la situación económica del solicitante, lo que ha generado fuertes críticas de la comunidad italiana en el extranjero.
Distintos analistas y representantes de la comunidad italiana han señalado que esta medida es “discriminatoria e inconstitucional”.
Además han cuestionado la racionalidad de “imponer un costo tan elevado” a un derecho fundamental, alegando que esta tarifa solo beneficia a quienes tienen los recursos económicos para pagarla, excluyendo a los solicitantes de menos recursos.
Este incremento ha sido particularmente preocupante para aquellos que llevan años esperando para iniciar su proceso de ciudadanía y que ahora deberán asumir este costo adicional.
Los especialistas en ciudadanía han advertido que la tasa puede desincentivar a muchos descendientes de italianos de comenzar el trámite, ya que el costo total de un proceso de ciudadanía puede ser considerable cuando se suman otros gastos legales y de documentación.
Algunos estudios jurídicos han sugerido que el aumento de la tasa se debe a la creciente demanda de reconocimiento de ciudadanía, aunque también han señalado que esta medida podría generar una reducción en el número de solicitudes, al costo de la pérdida de un derecho fundamental.
Para aquellos que deben enfrentar el pago de esta tasa, algunos abogados recomiendan iniciar el trámite antes de que la normativa sea irreversible.
La decisión sobre la aprobación final de esta medida aún está en discusión y podría cambiar antes de la fecha de aprobación del presupuesto.
Los solicitantes interesados en iniciar su trámite deben informarse sobre las últimas novedades legislativas y considerar opciones para gestionar el pago de la tasa. Vale aclarar que la tasa es independiente del costo que tiene la representación legal ante un tribunal italiano.
Los interesados ahora deberán pagar 600 euros por requirente y además abonar al abogado. “Hay casos en que una familia tiene hasta seis requirentes en un mismo trámite. El costo sería, solo por la tasa, 3.600 euros”, alertan abogados especialistas.
¿Qué cambió desde noviembre en la transmisión de la ciudadanía italiana?
A partir de noviembre de 2024, el proceso de transmisión de la ciudadanía italiana ha sufrido un cambio significativo que afecta a los descendientes de italianos cuyo «avo» se naturalizó en el extranjero mientras sus hijos eran menores de edad.
Antes de esta modificación, la ciudadanía se transmitía sin importar la edad del descendiente cuando el ancestro renunciaba a la ciudadanía italiana. Sin embargo, con la nueva interpretación legal, los hijos menores del italiano naturalizado en otro país perderán la posibilidad de obtener la ciudadanía italiana.
Este cambio se basa en la interpretación del derecho según la cual, si el progenitor renuncia a la ciudadanía italiana, la transmisión se interrumpe para los hijos menores de edad bajo su patria potestad. Este criterio, establecido en dos fallos recientes de la Corte de Casación de Italia, se centra en la responsabilidad paterna y en la idea de que el padre representa a sus hijos en las decisiones que afectan la nacionalidad familiar.
Esta interpretación ha generado una fuerte oposición por parte de especialistas en ciudadanía y defensores de los derechos de los italianos en el extranjero, quienes consideran que esta decisión limita injustamente el derecho de los descendientes a reclamar su ciudadanía.
Especialistas en derecho han explicado que esta nueva disposición afecta directamente a aquellos descendientes que desean solicitar la ciudadanía bajo el principio de «iure sanguinis». Según esta misma explicación, el cambio de interpretación vulnera derechos que durante más de 100 años fueron reconocidos por los tribunales italianos.
Los especialistas han advertido que esta medida impacta de forma negativa y afecta la posibilidad de miles de familias de obtener la ciudadanía italiana.
- También te va a interesar. Ciudadanía italiana: así funcionan las nuevas listas de espera de turnos que mejoran el servicio en el mundo
¿Cuál es la posición en cuanto a los cambios en la ciudadanía italiana y el incremento de tasas?
Los cambios en la ciudadanía italiana y el potencial incremento de la tasa han provocado una respuesta contundente por parte de especialistas y analistas en temas de ciudadanía y derecho internacional.
Expertos en ciudadanía italiana han expresado su preocupación, señalando que esta medida representa un retroceso en los derechos de los descendientes de italianos en el extranjero.
Además, han advertido sobre la posible inconstitucionalidad del impuesto, al considerar que discrimina a las personas en función de su capacidad económica.
Múltiples abogados han criticado la nueva jurisprudencia, afirmando que estas disposiciones vulneran derechos adquiridos por los descendientes de italianos y podrían causar un desequilibrio jurídico en el sistema.
A la par han mencionado que el cambio de interpretación representa una ruptura con una tradición jurídica establecida y que es posible que este cambio genere apelaciones y litigios en el futuro.
Otros especialistas también han señalado que el incremento de la tasa judicial de 600 euros es un obstáculo innecesario para los solicitantes, en particular para aquellos que enfrentan dificultades económicas.
Algunos abogados han planteado que el propósito detrás de esta medida podría ser una estrategia para reducir la cantidad de solicitudes y aliviar la carga administrativa de los consulados y tribunales italianos.
Sin embargo, esta justificación ha sido ampliamente cuestionada, ya que el derecho a la ciudadanía no debería estar condicionado por factores económicos, según entienden los especialistas.
¿Cómo recomiendan obtener la ciudadanía italiana cuando el avo se nacionalizó en el extranjero?
Para aquellos cuyos ancestros se nacionalizaron en el extranjero, los especialistas sugieren varias estrategias para maximizar las posibilidades de éxito en el proceso de ciudadanía.
Una de estas soluciones es realizar una revisión exhaustiva de los documentos de no naturalización y, en algunos casos, buscar alternativas a través de la línea materna.
Esta opción puede ser válida cuando la esposa del «avo» italiano no se nacionalizó en el país de residencia, lo que permitiría seguir el trámite a través de su descendencia. Los expertos han señalado que en la mayoría de los casos, las mujeres nunca se nacionalizaban en el extranjero, a diferencia de los varones.
Otra recomendación para los solicitantes es iniciar los trámites antes de que las nuevas disposiciones sean totalmente aplicadas.

Algunos casos que comenzaron antes de estos cambios podrían beneficiarse del criterio jurídico anterior. En estas situaciones particulares, es posible que los abogados puedan apelar a la jurisprudencia que se mantuvo hasta la fecha de presentación del caso, argumentando que los derechos de los descendientes deben respetarse de acuerdo con las normativas vigentes al momento de iniciar el trámite.
No obstante, cada caso de ciudadanía es único y es importante revisar sus condiciones para determinar la mejor estrategia y documentación para cada solicitud.
Finalmente, los solicitantes deben mantenerse informados sobre los cambios legislativos y acudir a los consulados o comunas en Italia para obtener orientación específica.
- También te va a interesar. Oportunidad de trabajo: el Consulado de Italia contratará 24 empleados administrativos y 1 técnico







