La premier italiana dijo que la denuncia en su contra por supuesta “complicidad” con el genocidio en Gaza es “un hecho sin precedentes”
Las claves
Meloni acusada de «complicidad» con el genocidio en Gaza
Giorgia Meloni fue denunciada ante la Corte Penal Internacional por supuesta “complicidad en genocidio”. La denuncia fue presentada por la organización Global Movement To Gaza Italia, así como por el Gruppo avvocati per la Palestina (GAP), entre otros.
En la misma presentación también están denunciados los ministros Guido Crosetto, Antonio Tajani y el CEO de Leonardo, Roberto Cingolani. La denuncia se basa en la continuación de la cooperación militar con Israel y en haber suspendido solo parcialmente las exportaciones de armas.
Los denunciantes sostienen que «quien proporciona las armas para un crimen grave en el pleno conocimiento de que serán utilizadas para tal fin es indudablemente imputable por complicidad en el crimen mismo». La denuncia se centra en la «complicidad que habrían hecho posible la comisión de crímenes en la Franja (de Gaza)».
Durante una entrevista realizada a la premier italiana en el programa televisivo “Porta a Porta” (Rai Uno), el martes por la noche, Meloni reveló haber sido denunciada y dijo que es una señal de lo que ella llama un «clima bárbaro» (clima che si sta imbarbarendo) en su contra.
Giorgia Meloni ha comentado que cree que «no existe otro caso en el mundo y en la historia de una denuncia de este tipo».
Qué aclaró la Corte Penal Internacional
La Corte Penal Internacional (CPI) ha aclarado que las notificaciones o denuncias presentadas por asociaciones o individuos «no equivalen a la apertura de un procedimiento formal».
Según recogieron diferentes medios de prensa italiana, la portavoz de la CPI señaló que no existe ninguna decisión oficial por parte del fiscal sobre acusaciones por complicidad en genocidio contra la premier italiana, los ministros Tajani y Crosetto, ni el CEO de Leonardo Cingolani, ya que solo las decisiones del fiscal tienen valor oficial.
La reacción del gobierno de Giorgia Meloni
«Credo non esista un altro caso al mondo e nella storia di una denuncia del genere» (creo que no existe otro caso en el mundo y en la historia de una denuncia de este tipo), dijo Meloni.
Según sus palabras, la denuncia es una prueba de que el clima político «si sta imbarbarendo parecchio» (se está volviendo considerablemente más bárbaro), atribuyendo la acción a una radicalización de sus oponentes.
Por su parte, Roberto Cingolani, administrador delegado de Leonardo, calificó la acusación como un «accostamento assurdo che rifiutiamo» (una asociación absurda que rechazamos) y afirmó categóricamente que la empresa «non vendiamo un bullone a Israele da quando è scoppiato il conflitto» (no vendemos ni un tornillo a Israel desde que estalló el conflicto).
Sin embargo, Cingolani introdujo un matiz importante al reconocer la existencia de una licencia preexistente con Tel Aviv. Esta licencia, aclaró, se limita a la «manutenzione di velivoli militari da addestramento non armati» (mantenimiento de aeronaves militares de entrenamiento no armadas).
En este clima de tensión, la figura del Presidente de la República, Sergio Mattarella, ha buscado representar una posición de equilibrio institucional. Por un lado, ha condenado de manera inequívoca el ataque de Hamás, calificándolo como una «pagina turpe della storia» (una página infame de la historia).
Por otro lado, ha criticado duramente la reacción de Israel, afirmando que hace pagar a la población de Gaza un «intollerabile prezzo di morte, fame e disperazione» (un precio intolerable de muerte, hambre y desesperación), y ha exigido el pleno cumplimiento del «diritto internazionale umanitario» (derecho internacional humanitario).
En los últimos días, sindicatos y organizaciones sociales han realizado masivas manifestaciones en Italia reclamando el fin del genocidio en Gaza y exigiendo al gobierno una postura más contundente en contra del gobierno de Benjamin Netanyajhu.







