En marzo de 2025, el gobierno de italia aprobó el decreto ley 36 que modificaba la ley de ciudadanía italiana (91/1992). Esta reforma fue ratificada por la ley 74 que introdujo importantes cambios. ¿Quiénes quedaron habilitados para solicitar la ciudadanía y quiénes no? Todo lo que necesitas saber en este informe.
La ciudadanía italiana: un reconocimiento anhelado por muchos descendientes
La ciudadanía italiana es un “estatus legal”, una condición frente a la ley que otorga a las personas todos los derechos y las responsabilidades de los integrantes de la comunidad italiana (ciudadanos).
Esta ciudadanía es muy valorada por muchos motivos. En primer lugar porque implica ser integrante de un país con un inmenso patrimonio histórico, cultural y artístico. Además, ser italiano implica ser parte de una de las naciones más desarrolladas y prósperas del planeta, cono todos los beneficios sociales, económicos y culturales que ello implica.
Pero también ser italiano implica ser un ciudadano de la Unión Europea, uno de los bloques territoriales y económicos más competitivos del mundo. El documento italiano, que identifica a los ciudadanos italianos en cualquier parte del mundo, no solo permite circular, vivir o trabajar en Italia (donde la calidad de vida es relativamente buena en comparación con el resto del planeta), sino también esos derechos en cualquier país de la Unión Europea.
Además, el pasaporte italiano abre las puertas del ingreso a más de 140 países de todo el mundo sin necesidad de visa, y con la posibilidad de acceder a beneficios en la península como el sistema de salud público, educación, la asistencia social del estado y la promoción económica del gobierno.
En este informe, te contamos cómo se adquiere la ciudadanía italiana, quiénes están en condiciones de obtenerla y cuáles son los requisitos para hacerlo, luego de los cambios en la legislación dispuestos en 2025 por el gobierno de Italia.
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Cómo se adquiere la ciudadanía de un país
A la hora de establecer quiénes son ciudadanos de un país y cómo adquieren la ciudadanía, existen dos grandes tradiciones en el mundo: el ius sanguinis y el ius solis.
El ius sanguinis establece que son miembros de una comunidad política (ciudadanos) los hijos de otros integrantes de esa misma comunidad. Este derecho, también llamado “derecho de sangre”, ha sido a lo largo de la historia el criterio predominante en Italia para definir quiénes son considerados ciudadanos.
La otra tradición, el llamado “ius soli” (o derecho de suelo), establece que son miembros de la comunidad nacional quienes nacen en el territorio del país, o en embarcaciones con bandera del país.
Si bien no se trata de una tradición tan fuerte en el mundo como lo es la del ius sanguinis, el ius solis viene ganando terreno, principalmente debido a que en muchos países la ciudadanía también incluye derechos políticos (como elegir las autoridades).
En tal sentido, la idea de que los gobernantes de un país deben ser elegidos por quienes están sujetos a las leyes que estas autoridades definen, es más fuerte que la idea de que las decisiones pueden ser tomadas por personas que no están sujetas, posteriormente a cumplir con esas normas.
También hay países donde conviven ambas tradiciones, como es el caso de la Argentina, donde las personas que nacen en el territorio se presumen argentinas por derecho de suelo (a menos que sus padres decidan transmitirle otra nacionalidad por derecho de sangre), pero también lo pueden ser si nacen en otro país, y sus padres deciden transmitirle la nacionalidad argentina.
A lo largo de la historia, se fueron incorporando otros criterios, como la ciudadanía por matrimonio (que se puede adquirir por casarse con una persona de otra nacionalidad), por adopción (cuando una persona es adoptada por otra de otra nacionalidad), o por naturalización (cuando una persona vive un cierto tiempo en otro país, se integra a esa sociedad, y solicita ser reconocido como integrante de la comunidad como ciudadano).
Cada país tiene sus propias reglas y vías para adquirir la nacionalidad (o ciudadanía), pero hay un consenso cada vez más fuerte respecto a que nadie puede “no tener nacionalidad”. Este concepto (el “principio de no apatridia”), se basa en que los derechos fundamentales de una persona deben ser garantizados por algún país, y las personas sin nacionalidad no pueden lograr que nadie les garantice ese derecho. Se trata por ello de un derecho humano.
Cómo se adquiere la ciudadanía italiana
En el caso de Italia, las reglas para adquisición o transmisión de la ciudadanía italiana están establecidas por el Código Civil de 1865, la ley 555 de 1912 y la ley 91/92 (recientemente reformada mediante la ley 74/2025). Además esas leyes han sido interpretadas e integradas por normas complementarias, reglamentos y normas inferiores, o fallos del Tribunal de Casación (máximo órgano judicial de Italia) o de la Corte Constitucional italiana (órgano que tiene la potestad de controlar la constitucionalidad de las normas.
La última reforma de la ley, implementada inicialmente mediante el decreto ley 36/2025 y posteriormente ratificada por la ley 74/2025, establece cambios sustanciales en los criterios de transmisión y reconocimiento de la ciudadanía italiana.
Si bien estos cambios están vigentes, existen procesos en los tribunales de justicia italianos que ponen en duda la constitucionalidad de la norma (su validez conforme a la constitución de la república), por lo que las reglas establecidas por esa reforma pueden no ser definitivas y cambiar si así lo resuelven las autoridades al final de los procesos en marcha.
Quiénes pueden adquirir la ciudadanía italiana
La ley vigente establece que puede ser italiana una persona:
- Que tenga al menos uno de sus progenitores italianos
- Que tenga al menos uno de sus abuelos italianos
- Que se case con un italiano
- Que viva un cierto tiempo en Italia y solicite la ciudadanía
- Que nazca en suelo italiano y sus padres no le transfieran otra nacionalidad
- Quien haya tenido la ciudadanía italiana y la haya perdido, realizando un procedimiento especial
También está en discusión el derecho a la ciudadanía de personas nacidas fuera de italia y que tengan bisabuelos, tatarabuelos, trastatarabuelos italianos. Pero eso es algo que la ley solo permitía hasta el 27 de marzo de 2025 (fecha de aprobación del decreto ley 36), y actualmente se debate en los tribunales.
Cada una de estas posibilidades tiene reglas propias, que desarrollaremos brevemente.
Ciudadanía para italianos hijos de italianos
Actualmente la ley indica que los hijos de ciudadanos italianos (madre o padre), ya sea nacidos en Italia o en el exterior, pueden obtener el reconocimiento de su ciudadanía.
- En el caso de los nacidos en Italia, solo deben ser inscriptos por su progenitor con ciudadanía, al momento de nacer, en el registro anagráfico local.
- En el caso de los nacidos fuera de Italia, podrán solicitar la ciudadanía italiana siempre que su progenitor o adoptante italiano haya vivido en Italia al menos 2 años, en forma regular y continuada, teniendo ya ciudadanía italiana y antes del nacimiento del hijo que solicita la ciudadanía.
- También podrán solicitar la ciudadanía italiana los hijos (biológicos o por adopción) de italianos que tengan exclusivamente la ciudadanía italiana (sin otra ciudadanía) hasta el momento de su muerte o de la solicitud de la ciudadanía por parte de su hijo.
- Los hijos de ciudadanos italianos que hayan adquirido otra nacionalidad, o que no hayan vivido en Italia al menos 2 años siendo ciudadanos italianos antes del nacimiento del solicitante, podrán adquirir la nacionalidad residiendo al menos 2 años en forma regular y continuada en Italia.
- Quienes hayan nacido antes del 27 de marzo de 2025 (cuando cambió la normativa) tendrán un plazo de 1 año (hasta el 20 de mayo de 2026) para solicitar la ciudadanía iure sanguinis conforme a las pautas de la ley anterior (no requiere que su progenitor haya vivido en Italia)
Ciudadanía italiana para nietos de italianos
La nueva normativa también establece que pueden solicitar la ciudadanía italiana los nietos de italianos que no hayan tenido otra ciudadanía que la italiana hasta el momento de la solicitud o de su muerte.
Ciudadanía italiana por matrimonio
Con respecto a la adquisición de la ciudadanía por matrimonio, esta requiere que la persona solicitante haya vivido al menos 2 años en italia. Este plazo debe transcurrir desde el momento del casamiento y desde el momento de la adquisición de la ciudadanía italiana de su cónyuge, en ambos casos deben haber transcurrido los dos años.
Esta regla vale tanto para los matrimonios (integrados por parejas heterosexuales), como para las uniones civiles (integradas por parejas no heterosexuales).
En el caso de las parejas con hijos, el tiempo se reduce a la mitad; y en el caso de las parejas que no residan en Italia, el tiempo que debe transcurre es de 3 años, o de 18 meses en caso de que la pareja tenga hijos.
Cabe aclarar que, una vez que el cónyuge adquiere la nacionalidad por matrimonio, no la perderá aún si posteriormente la pareja se divorcia.
A diferencia de la ciudadanía por derecho de sangre, las personas que adquieren la ciudadanía por matrimonio están obligadas a rendir un examen de suficiencia de idioma italian nivel B1, así como prestar juramento a la constitución italiana (que requiere comprenderlo y recitarlo correctamente en italiano).
Conoce más sobre este tipo de casos en nuestro informe: Ciudadanía italiana: qué es la vía del Matrimonio y cómo puedo obtener el reconocimiento
Ciudadanía italiana por naturalización
Las personas que viven en forma regular en Italia al menos 10 años, y demuestran una buena integración a la comunidad (mediante pruebas de idiomas, actividad laboral regular, buen comportamiento, etc), pueden solicitar la ciudadanía por naturalización.
En junio de 2025 se realizó un referéndum popular para considerar la posibilidad de reducir a la mitad el tiempo de residencia regular necesario para solicitar la ciudadanía italiana (bajándolo a 5 años).
Si bien la idea de reducir a la mitad el tiempo de residencia necesario tuvo el respaldo de la abrumadora mayoría de los participantes, el nivel general de participación de la ciudadanía en la consulta no alcanzó el 50% necesario para que el referéndum fuera considerado válido, y la consulta quedó anulada.
Recuperación de la ciudadanía italiana
En la ley 74/2025, se introdujo una cláusula que buscaba subsanar situaciones en las que la ciudadanía italiana fue perdida “automáticamente” en el pasado, a menudo debido a marcos normativos ya superados. Con esta medida, se busca permitir que ciertos individuos recuperen la ciudadanía mediante una declaración y un pago.
La medida está específicamente dirigida a quienes perdieron su ciudadanía italiana antes del 15 de agosto de 1992 o según las disposiciones de la Ley n. 555 de 1912. Esta ley anterior, en principio, no permitía la doble ciudadanía, lo que llevaba a la pérdida de la ciudadanía italiana al adquirir otra.
La posibilidad de readquirir la ciudadanía está contemplada en esta nueva ley para personas que haya nacido en Italia, o que habiendo nacido en el extranjero, hayan tenido la ciudadanía y hayan residido al menos 2 años continuos en Italia
Tal es el caso de las personas que adquirían una ciudadanía extranjera por razones de radicación o trabajo, o sus hijos menores convivientes, que perdían la ciudadanía italiana siguiendo la suerte de su progenitor, como lo establecían las normas.
Esta posibilidad de readquisición de la ciudadanía solo estará disponible entre el 1 de julio de 2025 y el 31 de diciembre de 2027.
Cabe destacar que la readquisición de la ciudadanía por parte de un progenitor residente en el extranjero ya no conlleva la adquisición automática de la ciudadanía para el hijo menor conviviente que también resida en el extranjero.
Para que un hijo menor adquiera la ciudadanía por esta vía, debe haber convivido en Italia con el progenitor que readquiere la ciudadanía por al menos dos años antes de la readquisición.
Otros casos particulares que se debaten en la justicia
Más allá de los casos generales contemplados en la ley, existen casos que actualmente se tramitan en la justicia. Tal es el caso de las demandas de ciudadanía italiana de bisnietos, tataranietos y choznos que advierten que son italianos desde el día de su nacimiento y la nueva ley las ha cercenado un derecho en forma retroactiva (algo prohibido a las leyes), por lo que reclaman a la justicia que se les aplique la normativa vigente al momento de su nacimiento.
Puedes conocer más sobre estos casos en nuestro artículo: ¿Vuelve la Ciudadanía italiana para bisnietos y tataranietos?: un juez italiano abre la puerta a la anulación de la ley 74

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Como quedan los casos donde un italiano se naturalizo en otro país y perdió su ciudadanía de nacimiento pero se casó antes del 27/04/83 con una extranjera . Los hijos y los nietos pueden obtener la ciudadanía por la madre o abuela ?
Ciao Ho bisogno di sapere come procedere per la mia richiesta di passaporto italiano, se possibile. La mia famiglia materna era composta dalla mia bisnonna Altagracia Dossetti Minutti, da mia nonna Ernestina Bronca Dosseti e da mia madre María A. Salvatori Bronca. Non me ne occuperò io. Né lo faranno il mio bisnonno José Salvatori, la mia bisnonna María Piloni e mio nonno José Salvatori Piloni da parte di mio padre. Arrivarono a Chipilo, Puebla, nel 1882, città gemellata con Segusino.Grazie mille per l’attenzione