El senador del Maie presentó una interpelación a los ministros de Interior (Piantedosi) y Exteriores (Tajani), reclamando la eliminación de una tasa consular surgida a partir de la reforma de la ciudadanía italiana.
A pesar la metralla de medidas en contra de la ciudadanía italiana en el exterior, implementadas por la gestión de Meloni en el último año, el Maie sigue integrando la coalición de gobierno. Así lo confirmó hace una semana uno de sus principales dirigentes, el ítalobrasilero Daniel Taddone que, mediante una dura carta, renunció a su participación en el partido de Ricardo Merlo tras conocer que seguirían siendo parte del oficialismo italiano.
Duplicación de las tasas para solicitudes del reconocimiento de la ciudadanía italiana por derecho de sangre, elevación a 600 euros las tasas judiciales para trámites de vía materna y falta de turnos, autorización a las comunas para cobrar hasta 300 euros por actas anagráficas o hasta 600 euros para trámites de ciudadanía italiana iure sanguinis, son solo algunas de las medidas que desde fines del año pasado implementó el gobierno.
A ello se le agregan otras que impactan en quienes ya cuentan con la ciudadanía italiana, como la eliminación de la actualización automática por inflación de las pensiones de quienes residen en el exterior, o la exclusión de los ciudadanos retornados al país de la posibilidad de acceder a ayudas sociales, entre otras medidas.
Pero la gota que rebalsó el vaso fue el anuncio de una reforma de la legislación sobre ciudadanía italiana que recortó drásticamente la posibilidad de los italianos nacidos en el exterior de acceder a sus derechos ciudadanos.
El decreto ley 36, convertido ya en ley 74/2025, ya no permite que bisnietos o tataranietos nacidos en el exterior puedan reclamar su derecho de sangre. Incluso hijos y nietos tampoco podrán hacerlo si sus abuelos o padres accedieron a otra ciudadanía, o si sus padres no vivieron en Italia un mínimo de dos años antes del nacimiento del interesado.
En ese marco, se implementó también una tasa consular de 250 euros para la inscripción de hijos directos menores de edad, trámite que además ahora solo podrá realizarse durante el primer año de vida. El pasado martes, el senador del Maie, Mario Borghese, pidió al gobierno que deje de cobrar esa tasa consular, advirtiendo que es «una penalización significativa».
Una tasa que desvirtúa un derecho fundamental
En el ámbito del derecho civil existe el consenso de que los derechos fundamentales, personalísimos no pueden tener precio. Se trata de cuestiones que atañen al principio de igualdad ante la ley, por lo que no pueden tener precio.
Sin embargo, el gobierno de Italia viene avanzando en medidas que hacen que los derechos fundamentales sean cada vez más costosos, fundamentalmente para los sectores sociales con menor capacidad contributiva.
La Ley 74/2025 (conversión del decreto-ley 36/2025) establece una tasa de 250 euros relacionada con la adquisición de la ciudadanía italiana para hijos menores, en los casos de adquisición de ciudadanía por beneficio de ley para menores nacidos en el extranjero y para el régimen transitorio para hijos de ciudadanos reconocidos que hubieran nacido antes del 27 de marzo de 2025: (solo para el plazo excepcional hasta el 31 de mayo de 2026).
Borghese (Maie): “la ciudadanía italiana iure sanguinis es un derecho y no una concesión”
Desde el despacho del senador Mario Borghese, informaron este martes que el legislador ha presentado una interpelación a los ministro del Interior, Matteo Piantedosi, y de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani. El objetivo de la presentación es solicitar que se elimine el pago del aporte de 250 euros exigido para la adquisición de la ciudadanía italiana por parte de los hijos menores de edad de ciudadanos italianos residentes en el extranjero.
Para Borghese, la tasa “restringe la posibilidad de solicitar o conservar la ciudadanía italiana”, y advierte que “se trata de una penalización significativa, especialmente para las familias italianas con varios hijos y en condiciones económicas precarias”.
“Dado que la ciudadanía iure sanguinis es un derecho y no una concesión, he pedido a los ministros que consideren eliminar este obstáculo, haciendo gratuitas las gestiones administrativas correspondientes”, indica el comunicado.

El Maie: un socio sin influencia que el gobierno no respeta
Hasta el momento, ningún funcionario o dirigente del Maie ha explicado por qué se ausentaron del parlamento en la discusión del presupuesto 2025, en diciembre pasado. Se trató de la sesión más importante del año en lo que se refiere al tratamiento de derechos de los ciudadanos italianos en el exterior, y otros asuntos que les incumben.
Fuentes al interior de la información explicaron, en off, que la ausencia en ese debate clave se debía a que no querían confrontar con el gobierno, a pesar de que estaban tomando medidas que lesionan claramente los derechos de los italianos en el exterior (el electorado del Maie).
Pero la situación de desprecio del Gobierno por el Maie se hizo más evidente cuando, luego del anuncio del decreto ley 36 (conocido como decreto Tajani), los propios dirigentes reconocieron que no fueron consultados en un asunto que afectaba los principales puntos del programa político de su partido.
Tampoco pudieron evitar que en el Parlamento la norma empeorara aún más, exigiendo ya haber nacido en italia para poder transmitir la ciudadanía, sino no haber tenido ninguna otra ciudadanía hasta el último día de la vida, restringiendo aún más el universo de potenciales solicitantes.
A pesar de ello, el Maie sigue apoyando al gobierno, lo que ya ha generado las primeras bajas entre sus dirigentes.
Días atrás, el dirigente del Maie Brasil y miembro del CGIE, Daniel Tadonne, publicó una dura carta contra el Maie en la que consideró “un error gravísimo” permanecer en el gobierno, “ya que existen principios que no pueden ser negociados”.
Tadonne dijo que “lamentablemente, el MAIE optó por seguir aliado con nuestros verdugos, una decisión que, sin duda alguna, no beneficiará en absoluto a nuestras comunidades. El MAIE eligió la deshonra, y el Gobierno continuará su guerra contra los italianos en el exterior”.
Puedes leer la carta completa de Daniel Tadonne en el siguiente link: Crisis en el Maie tras la salida de uno de sus principales dirigentes








No tienen dignidad, se arrastran ante un gobierno que los ignora. Quizás el premio por ser serviles sea más grande de lo que pensamos
Dios santo y todos los ángeles iluminen a la señora Meloni para que deje de atacar a los italianos que vivimos en el extranjero. Qué triste que no respeten a nuestros representantes, quizás sea tiempo de tomar distancia de ellos.
Enrique
Sería bueno que esa interpelación esté seguida de una investigación. Saber si los familiares directos de la gente que está en el gobierno, están trabajando en Italia o si están en otros paises con pasaporte italiano y desde cuantos años hacen que están en el exterior. Porque hay mucho cacareo de que usan el pasaporte con otros fines paseo por Miami, instalarse en otros paises. Empezemos a investigar por casa. Porque hay que predicar con el ejemplo en virtud que la ciudadanía es una cosa seria.
Enrique, con todo respeto, y humildad, a Ud, a mí y a todos … si hay algo que corresponde por derecho constitucional y se es un hombre o una mujer honesta que vive bajo las normas de la buenas costumbres y la ley.
Nadie tienr porque decir donde vive dentro de UE. Italia integra el mercado común europeo y bajo esa ley usted, su familia y la de todos pueden vivir en un país u otro de la UE, y por lo de las compras de Miami que dijo el Ministro Tajani, siendo italiano y pagando el ESTÁ cada 2 años solo se puede ir a EEUU por 90 días y no 60 como otro país, a hacer compras a Miami puede ir quien lo decida.
Y si Italia, país con el cual me siento arraigada por raíces familiares no quiere que ningún ciudadano viva en otro país de Europa, se sale de la Unión Europea y san se acabó . No tengo ninguna intención de general ningún malestar en ninguna persona pero las investigaciones hay que hacerlas a los que violan las leyes u la constitución …. Aveces disfrazados de políticos que pregonan el bienestar de todos los italianos y hay más intereses que bienestar a mi humilde digna de ver.