Una mediadora cuenta cómo logró ayudar a bisnietos de italianos para que las comunas recibieran sus carpetas en los términos de la ley anterior y, así, salvar sus trámites.
El 28 de marzo pasado, de forma inesperada y drástica, el gobierno italiano anunció el cambio de la legislación sobre reconocimiento de la ciudadanía italiana. Los cambios estaban orientados a reducir las posibilidades de que los descendientes de italianos, italianos por nacimiento, pudieran reclamar la ciudadanía, tal como lo permitían las leyes hasta ese momento.
A partir del día siguiente, los bisnietos, tataranietos y choznos dejaron de tener derecho a la ciudadanía italiana por vía administrativa. El gobierno anunció que no se modificaría la situación de quienes ya tenían la ciudadanía italiana por descendencia, y que se respetaría la normativa y los requisitos anteriores para quienes ya contaban con turnos en consulados o comunas de italia, y para quienes habían iniciado trámites de reconocimiento por vía judicial.
Sin embargo, miles de personas, familias enteras, habían llegado en los días y semanas previas a Italia, con el objetivo de tramitar en Italia (donde el trámite es más rápido y no se requieren los imposibles turnos consulares), su ciudadanía italiana por descendencia. El cambio repentino de la ley los dejó en un limbo donde ya no cumplían con los nuevos requisitos, pero tampoco contaban con recursos para volver al país de origen.
Frente a esta situación, una mediadora ítaloargentina, logró ayudar a algunas de esas familias para que las comunas aceptaran sus expedientes aún cuando no se había completado la presentación de los mismos antes de la publicación del decreto 36. En este informe te contamos cómo fueron estos casos.
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El caso de María Eugenia y Cristian, en Liguria
María Eugenia llegó a Isola del Cantone, en Liguria, junto a su hijo Cristian y su padre, nieto directo de un ciudadano italiano, antes de la publicación del Decreto 36. Cuando quisieron iniciar el proceso para el reconocimiento de la ciudadanía, el padre de María Eugenia pudo seguir adelante (por ser nieto directo), pero María Eugenia y su hijo, como bisnieta y tataranieto, quedaron fuera, bloqueados por el nuevo decreto.
La historia familiar es conmovedora: María Eugenia cuenta que su bisabuelo fue sindaco del comune, y con el dinero ganado como inmigrante en Perú construyó una de las casas más emblemáticas de la localidad, mencionada incluso en los registros históricos del pueblo. María Eugenia visitaba el cementerio con frecuencia, pidiendo luz y fuerza a sus ancestros.
Tras quedar desamparada por quienes debían guiarla, se unió a grupos de varados, buscó ayuda y contactó a Romina, quien intervino y dialogó con el oficial del comune presentando la normativa. Así, Romina logró que se reconociera el derecho de María Eugenia y su hijo Cristian en los términos de la ley anterior.
Hoy, sus trámites están encaminados y están a la espera de la respuesta del consulado peruano para finalizar su trámite.
Facundo y Mercedes, en Rieti
Facundo y Mercedes llegaron al comune de Stimigliano, provincia de Rieti, también antes del decreto. Habían iniciado contacto con el comune, solicitado turno vía correo electrónico y recibido confirmación para presentarse el 1 de abril. Pero el decreto se anunció el 28 de marzo por la tarde, el mismo día en que les confirmaron el turno, sin que nadie lo supiera aún. Al presentarse, les dijeron que ya no podían continuar.
Sus gestores los abandonaron, les pidieron que dejaran la propiedad donde vivían. Quedaron en la calle, sin respaldo, sin práctica y sin certeza de su estatus legal.
Tras conocer el caso de María Eugenia por los grupos de varados, Facundo y Mercedes decidieron contactar a Romina y pedirle ayuda. Romina viajó hasta la localidad y se presentó en el comune, donde las cosas no fueron fáciles.
“La funcionaria se negaba a reconsiderar. Me comuniqué con el sindaco, que con amabilidad escuchó los argumentos. Tras revisar la documentación, el comune reconoció su error y aceptó la práctica conforme a la ley anterior”, explicó Romina.
Florencia, en calabria
El tercer caso es el de Florencia, también bisnieta de italiano, quien presentó su residencia en Calabria el 20 de febrero, varias semanas antes del decreto. Pero tras su anuncio, sus gestores le informaron que no podían seguir. Su esposa, nieta de un italiano, sí pudo continuar, pero Florencia quedó en una situación de desigualdad y vulnerabilidad.
Tras el contacto de Florencia, Romina viajó a Reggio Calabria para intervenir. “En el comune no tenían siquiera conocimiento de su residencia. Expliqué la situación, detallé la legislación vigente y mostré que el protocolo municipal debía adaptarse a la nueva ley 74/2025”.
Tras una semana de análisis, el 12 de junio, Florencia fue citada y su práctica fue formalmente aceptada bajo la ley anterior. “Otro caso en el que la persistencia venció a la indiferencia”, comenta Romina con satisfacción.
Romina Cacciatore: cuando ayudar a otros es tu modo de vida
Romina Cacciatore es mediadora de ciudadanía italiana en Italia. Hija de un italiano de Sicilia, toda su familia en línea recta (por ambos padres) es originaria de Italia (de Sicilia, Calabria, Parma y Livorno). Sin embargo, conseguir la ciudadanía italiana le llevó 22 años debido a problemas y deficiencias de un consulado italiano en Argentina, tal como ella misma lo relata.
Cansada de los problemas por la vía consular, viajó 3 veces a Italia, las dos primeras a Sicilia (sin éxito debido a los desconocimiento que los agentes públicos tenía respecto a la normativa vigente), y finalmente logró finalizar su trámite en el comune de Parma, tras 7 meses de espera y residencia. “El proceso no fue fácil”, relata.

Su experiencia la llevó a colaborar con otros descendientes, brindándoles gratuitamente el asesoramiento y la información que tanto le había costado conseguir a ella misma.
Desde hace 6 años vive en Sicilia, región que le lleva a sentirse más cerca de su papá, y desde ahí comenzó a montar su oficina y su emprendimiento, Italianatuciudadanía.
Quizás fue esta historia llena de dificultades la que hizo que el 28 de marzo de 2025, cuando se publicó el Decreto Ley 36 que modificó drásticamente el procedimiento de reconocimiento de la ciudadanía italiana iure sanguinis, la noticia le impactara de lleno.
“No fue para mí solo una noticia jurídica o administrativa. Fue, para mí y para muchos, un baldazo de desolación. Para otros, el final de un camino que apenas comenzaban”, comenta.
Para Romina también fue reabrir una herida que creía cicatrizada: “la del rechazo de un Estado al que pertenezco por sangre, por historia, por derecho, pero que sigue sin querer reconocernos”, explica con emoción.
Esa misma noche, Romina comenzó a hablar con “los varados”, aquellos a quienes el decreto dejaba en el limbo jurídico. “Escuché sus historias, los contuve, les ofrecí mi ayuda profesional de forma gratuita, y sobre todo, les tendí una mano cuando el sistema parecía cerrarles todas las puertas”.
Romina sabía que detrás de cada caso había una persona quebrada. Familias enteras que lo habían vendido todo en sus países de origen, que habían migrado con hijos, con ilusiones, con la esperanza de ser reconocidos como italianos. Y ahora se encontraban varados, no en lo geográfico, sino en lo burocrático y existencial. Invisibles.
“Muchos de ellos habían llegado a Italia antes de que se anunciara la nueva normativa, con todos los documentos en regla, decididos a reconectar con sus raíces. Pero la maquinaria burocrática y la aplicación desigual de la ley los dejó fuera”.
Algunas de esas historias son las de María Eugenia, Facundo y Mercedes, y Florencia. Tres casos que reflejan una verdad más amplia: “la sangre italiana no se borra por decreto”, decreta Romina.
Un mensaje para los varados en Italia
Romina explica que estas no son historias aisladas. “A diario me contactan personas desde Roma, Torino, Cuneo, Génova, Licata, Fiumefreddo, Calabria y toda Italia, desesperados, varados, invisibilizados. Algunos llegaron antes del decreto, otros justo después. Pero todos tienen algo en común: el derecho de sangre a ser reconocidos como italianos”.
El consejo de Romina para los que llegaron después del decreto es que inicien juicio por inconstitucionalidad. “No solo para defender el derecho adquirido, sino también para reclamar ante las graves violaciones a la igualdad, la no discriminación y la prohibición de retroactividad en perjuicio”, afirma.
A quienes llegaron antes del decreto, Romina les aconseja que sigan luchando por la vía administrativa. “Tienen fundamentos, tienen derecho, y pueden ganar. No están solos. Estoy a disposición de todos los que necesiten orientación o acompañamiento”.
“Italia no puede negar su propia sangre. Y nosotros no vamos a dejar de pelear por cada uno de los que, con dignidad, sigue reclamando lo que le pertenece: una ciudadanía italianaque ya late en su historia, en sus apellidos y en su corazón”, finaliza.
Las vías de contacto con Romina, para quienes están en esta situación y quieren solicitar su ayuda, son:
Instagram: @italianatuciudadania.com
mail: italianatuciudadania@gmail.com








Mis hijos bisnietos de italianos se quedaron con las carpetas completas sin poder realizar el trámite. Imposible conseguir turno durante 8 años en el consulado de Mar del Plata.
Stella, cuánto te comprendo, yo empecé en el consulado en 1989 y me agotaron, hice valer mis derechos por medio de la justicia, suerte !
Lamentamos profundamente que tus hijos hayan atravesado tantos años de espera sin respuesta. Sabemos cuánta ilusión, tiempo y esfuerzo hay detrás de cada carpeta preparada con tanto cuidado.
Ante esta situación, la única vía posible actualmente es iniciar un juicio por inconstitucionalidad, ya que se han vulnerado derechos adquiridos desde el nacimiento.
Contamos con todo lo necesario para acompañar este proceso: documentación, respaldo jurídico y un equipo comprometido con la defensa de nuestros derechos como ítalo-descendientes.
Si desean avanzar o necesitan más información, estamos a completa disposición. No están solos. 💛🇮🇹
Cómo hago para poner en contacto con ustedes
Hola! Muchas gracias por contactarnos a nuestro teléfono +39353 341 9154
Que linda lectura y noticia
Así es, nada debe modificar la lucha, será cambio de método pero nunca lo que se siente.
Toda persona que nació entre 1992 y el 27/3/25 debe iniciar si lo desea su reconstrucción y solicitud de reconocimiento. Cómo aconseja la doctora es complejo pero nada es fácil si se trata de reclamo de derechos y menos si son violados como en este caso.
Tengamos fuerza y apoyemos cada noticia
Este 24/6/25 tenemos un día importante todos los ítalos descendientes.
💪🏼 pero no una fuerza física, hablo de una fuerza de mentes brillantes que logren cambiar lo feo y lo malo para que el logro sea lo justo y correcto para todos.
Esas mentes que puedan hacer ver al parlamento que somos buena gente que podemos mejorar La Italia, pongan controles, coloquen filtros , limiten cosas u exijan otras pero un camino común es la forma.
Gracias diario
Gracias de corazón por tus palabras tan sentidas y llenas de luz.
Nos emociona profundamente leer este tipo de mensajes, porque nos recuerdan que esta lucha no es solo legal o política: es humana, es del alma, es una herencia viva que defendemos con amor y dignidad.
Como bien decís, quizás cambie el método, pero nunca cambia el propósito ni el fuego interior que nos mueve. Cada ítalo-descendiente nacido entre 1992 y el 27/3/25 merece saber que su identidad no está perdida, que hay un camino –aunque difícil– y que no está solo/a.
El 24/6 será, sin duda, un día de unión y propósito común.
Y sí: no hablamos de fuerza bruta, sino de fuerza de conciencia, de ideas claras, de corazones nobles que creen en una Italia mejor, inclusiva, y agradecida con su propia sangre dispersa por el mundo.
Gracias por escribir, por sentir y por estar.
Juntos, con respeto, inteligencia y amor, vamos a transformar esta historia.
Con gratitud y esperanza,
💛🇮🇹
Una crack de verdad Romina. Hace eso y mucho, mucho más, pero no lo cuenta.
Gracias querido Alfredo ! Somos un equipo que llegó para lograr muchas cosas juntos! Gracias
Saludos buenas noches me gustaría saber un poco más y cuál sería los trámites para solicitar la nacionalidad para una bisnieta mayor de edad 18 años
Hola ! Hoy la única vía es la Judicial ! Quedamos a disposición
Puedo obtener la ciudadanía italiana aun si mi Nona es ciudadana italiana y también por mi descendiente casanova
Por supuesto , es tu derecho !
Yo me quedé con la carpeta completa y mi gestora y abogado habían logrado presentar el recurso de amparo con las capturas de pantalla el 27/3 para solicitar el turno para reconstrucción por falta de turnos en el consulado de bahía Blanca.. hay alguna posibilidad de poder apelar eso
Y continuar mi trámite?
No entiendo mucho la situación, si ya vino rechazado o no ! Cualquier cosa podremos conversar y quedo a disposición
Envié mal el Mail
Muchas gracias
Muchas gracias será respondido en la brevedad