La presentación de teatro será libre y gratuita, y las funciones serán este viernes y sábado. Cómo disfrutarla.
Stéfano, un clásico del teatro grotesco
Stéfano es un músico inmigrante italiano que llega a la Argentina con toda su familia y un gran sueño: alcanzar la fama como compositor de óperas. Detrás de los sueños de Stéfano se ocultan sus frustraciones y postergaciones. La obra pone en relieve las ilusiones, no siempre cumplidas, que tenían los inmigrantes que viajaban a la Argentina próspera de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
Esta es la trama principal de una obra clásica del teatro grotesco criollo, un género dramático cultivado en Argentina y Uruguay, cuya creación es atribuida a Armando Discépolo, y de la que también es parte la popular «Esperando La Carroza», del uruguayo Jacobo Langsner.

Armando Discépolo: padre del grotesco criollo
El autor de Stéfano, Armando Discépolo, nació en la ciudad de Buenos Aires en 1887, en una familia de artistas de inmigrantes, por lo que la obra seguramente cuenta muchas de sus vivencias. Su padre, Santo Discépolo, era un músico napolitano que dirigió la primera Banda Municipal de la ciudad. Armando era además hermano de Enrique Santos Discépolo, conocido compositor de tangos, y autor del famoso «Cambalache».
Discépolo es considerado por muchos como el mayor dramaturgo argentino de todos los tiempos. Es el autor de algunas obras maestras del grotesco criollo, que es el resultado de un proceso de transformación e «interiorización» del sainete criollo; es la fusión inseparable de lo cómico y lo trágico. En este género, la risa convive con el doloroso absurdo y la tragedia irreparable. Detrás de la aparente comicidad, los personajes evidencian el dolor más profundo en un contexto de progreso que los avasalla y los asfixia.

Las piezas de Discépolo se caracterizan por el pesimismo y por tener un clima depresivo, que se hace cada vez más denso a causa del uso de una comicidad grotesca. Sus personajes son pobres y miserables, muchas veces inmigrantes, aplastados por una realidad social.
La obra está adaptada al italiano por la compañía de teatro independiente «Teatro del Sangro«, originaria de Lanciano (provincia de Chieti) dirigida por Stefano Angelucci Marino y Rossella Gesini.
La obra tiene la participación de dos actores de Bari (Italia) con los cuales se conforma el elenco de cinco actores, que interpretan los ocho personajes de la obra gracias al uso de la técnica dramática de las máscaras de la comedia del arte.

Cómo disfrutarla
La obra podrá presenciarse en el viernes 8 de diciembre y el sábado 9 de diciembre, siempre a las 19.30, en la Sala Empleados de Comercio de Rosario, ubicada en calle Corrientes 450, de la citada ciudad. La entrada son gratuitas, y se pueden retirar a partir del jueves en la misma sala, de 9 a 17.
La compañía de teatro
La obra llega a Rosario luego de presentarse en Mar del Plata y en Buenos Aires, por gentileza del «Teatro Stabile d’Abruzzo«, que cada año subvenciona a la compañía de teatro independiente el caché de los actores y los pasajes para viajar y poder presentarse en diferentes puntos de Italia y el mundo.
En la Argentina, las asociaciones italianas se encargan de proveer a las compañías de alojamiento, los teatros para presentarse y los traslados para poder presentarse en diferentes puntos del país. Sin embargo, se trata de la primera vez que la compañía presenta una obra no escrita por ellos mismos.
«En algunas oportunidades hemos logrado que estas obras lleguen incluso hasta Asunción del Paraguay», indicó a InfoCivitano.com Marcelo Castello, vicepresidente del Comites Rosario y vicepresidente del Consiglio Regionale Abruzzesi nel Mondo (CRAM). Castelló destacó la colaboración del Comites Rosario, junto al Consulado de Italia en Rosario y demás organizaciones que contribuyeron a la realización de esta puesta.
Una joya del teatro grotesco argentino, interpretada por primera vez en italiano y presentada en forma gratuita en Rosario. No hay excusa para perdérsela.







