La medida, de carácter simbólico y replicada en otras ciudades como Turín, reconoce la pertenencia a la comunidad de jóvenes que hayan completado un ciclo de al menos cinco años en el sistema escolar italiano.
Las claves
Apoyo a estudiantes extranjeros con la ciudadanía italiana honoraria
El Ayuntamiento de Bérgamo, en un acto de alto valor simbólico, ha aprobado un reglamento para conceder la ciudadanía italiana honoraria a menores extranjeros con al menos cinco años de escolarización en Italia. La iniciativa busca presionar por una reforma nacional de la ley de ciudadanía, en un contexto de creciente activismo municipal frente a la inacción del gobierno central.
Según un informe sobre estas iniciativas locales, la medida forma parte de una tendencia que busca reconocer la pertenencia de las nuevas generaciones.
Alcance real: un reconocimiento simbólico (no legal)
La concesión de esta ciudadanía honoraria tiene una validez meramente simbólica y se entrega en una «ceremonia anual como un momento compartido». Es fundamental entender que «no constituye ninguna posición jurídica subjetiva».
En otras palabras, no otorga derechos legales ni sustituye a la ciudadanía italiana formal. Su propósito es ser una señal de confianza hacia los jóvenes que contribuyen al crecimiento de la ciudad.
El doble objetivo: inclusión local y presión nacional
Esta iniciativa municipal tiene un doble objetivo:
• Promover la inclusión: Busca facilitar una «integración real» y fomentar el «sentido de pertenencia a la comunidad local». La medida es vista como una «inversión en los jóvenes y, por lo tanto, en el futuro de la ciudad» para consolidar una comunidad más cohesionada.
• Presionar por una reforma nacional: Estas acciones locales actúan como un «laboratorio cívico» para impulsar una nueva ley. El objetivo, explícito en la iniciativa similar de Turín, es que el ejemplo «contagie a otras ciudades» y cree una «instancia desde la base» mientras la reforma permanece estancada.

El contexto de la ley de ciudadanía en Italia
Actualmente, los menores nacidos en Italia de padres extranjeros solo pueden solicitar la ciudadanía al cumplir los 18 años, si han residido en el país de forma legal e ininterrumpida.
El gobierno de Giorgia Meloni ha manifestado que no planea introducir el debate sobre el ius scholae (ciudadanía por escolarización) o el ius soli (ciudadanía por nacimiento en el territorio). Sostiene que su agenda legislativa es «muy extensa» y que la ley actual ya es «una de las que más ciudadanías concede a menores en Europa».
Mientras el debate nacional sobre la ciudadanía permanece estancado, Bérgamo responde con un potente gesto político desde lo local.
Conoce más sobre esta iniciativa en el sitio web oficial del ayuntamiento de Bérgamo en ESTE LINK.
También te interesará:
- “Juicio de Ciudadanía italiana sin pagar”: la vía que podría habilitarse para miles de descendientes
- ¿Quiénes y cómo pueden acceder a la ciudadanía italiana?
- Adiós a la ciudadanía italiana por matrimonio: la nueva ley que impulsa el gobierno







