El Maie es un movimiento que nació en Argentina con el objetivo de representar a los italianos que residen en el exterior. Hoy funciona como una cooperativa de poder que alquila sus votos parlamentarios a los gobiernos de turno y a quienes usan Italia como marca para enriquecerse.
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Marxistas, pero de Groucho Marx
El Movimiento Asociativo de Italianos en el Exterior (Maie) es un partido político «marxista», pero no de Karl Marx, el filósofo y economista de izquierda, sino de Groucho Marx, el humorista estadounidense autor de la famosa frase “tengo estos principios, y si no les gustan, tengo estos otros”.
Quizás sea difícil explicar que, en tiempos de la internet y la comunicación global, un partido político pueda decir una cosa en las radios de latinoamérica, y hacer exactamente lo contrario en Roma.
La explicación podría ser la falta de medios de comunicación que reflejen el accionar cotidiano de los políticos por el exterior en Italia. O también en gran medida porque esos políticos no brindan entrevistas a medios que puedan incomodarlos con sus preguntas. Es más cómodo hablar con medios no especializados o con periodistas que desconocen la realidad de los italianos en el exterior.
Pero el nivel de descaro superó lo imaginable cuando en la última semana, y después de haber dicho en medios de Argentina que no apoyarían más al gobierno hasta que no cambiara su política hostil hacia los italianos residentes en el exterior, el propio senador del Maie, Mario Borghese, viajó a Calabria para apoyar la campaña electoral de Roberto Occhiuto, un dirigente del partido de Antonio Tajani, representante de la alianza de gobierno de Meloni, Salvini y Tajani en la región.
Así se pudo apreciar en las redes sociales de Borghese y Iachini, donde mostraron las fotos del encuentro y alogiaron la gestión del cuestionado dirigente del partido de Tajani.
Pero el partido de Ricardo Merlo, como él mismo, no tienen demasiado problema de ser parte de un gobierno de izquierda como el de Conte, o de uno de derecha como el de Meloni, de decir una cosa en la Argentina y luego hacer otra en Calabria. Otra vez, “tengo estos principios, y si no les gustan, tengo estos otros”.
A qué italianos en el exterior defiende el Maie
El discurso de la defensa de los italianos en el exterior nunca se ha visto reflejado en el accionar del Maie, mucho menos desde que son parte de una alianza de gobierno que los desprecia y los ningunea.
Así lo demostraron sus propios dirigentes cuando, horas después del anuncio de Tajani (demasiadas horas) de una reforma que impediría la ciudadanía italiana de millones de descendientes, reconocían en redes sociales estar “sorprendidos” y no haber sido consultados por el gobierno que respaldaban.
A pesar de eso, siguieron siendo parte del bloque oficialista, y siguieron defendiendo su pertenencia al gobierno, gracias al cual acceden a beneficios concretos.
Tal es el caso de los cientos de miles de euros anuales que reciben las escuelas paritarias de Córdoba, Dante Alighieri y Castelfranco, otrora asociaciones civiles ahora convertidas en verdaderas empresas con fines de lucro y manejadas por el dirigente del Maie (y vicepresidente del Comites de Córdoba) Sergio Badino.
Badino, quien actualmente está camino a un juicio acusado de golpear a un alumno en la escuela Dante Alighieri y de la que es socio propietario, también es investigado por la justicia por administración fraudulenta.
Las escuelas paritarias de Córdoba, de las cuales Badino es administrador y copropietario, reciben millonarios fondos del gobierno italiano, que no se reflejan en una cuota más accesible para los estudiantes, sino simplemente engordan los bolsillos de un empresario-político que cobra aranceles educativos comparables con escuelas elitistas.
En su fundación, la escuela Dante Alighieri fue creada por gerentes de la FIAT para beneficio de los hijos de los obreros, que hoy difícilmente puedan pagar sus cuotas. Ahora es una marca capaz de llenar los bolsillos de alguno.
Badino llegó a renunciar a los fondos que le brindaba el Gobierno de la Provincia de Córdoba a la escuela Dante Alighieri, tras ser cuestionado por su administración. De este modo, se perjudican las familias de sus estudiantes, pero Badino ya no puede ser auditado ni se pueden poner límites a los aumentos de las cuotas.
Padres de alumnos de esta institución han denunciado (ante este medio y ante la justicia) la violencia ejercida por este dirigente del Maie, y el inexplicable aumento de las cuotas escolares por encima de cualquier razonabilidad económica. Increíblemente y a pesar de las imputaciones y denuncias que arrastra, Badino fue elegido presidente de la nueva asociación Unión de Escuelas Paritarias de Latinoamérica.
Las escuelas paritarias y los fondos que reciben, parecen ser una razón (o millones de razones) del Maie y sus dirigentes para seguir apoyando al Ministro de Exteriores Tajani, y a un gobierno que no ha hecho más que castigar a los italianos en el exterior. Y es que desde el Maie siempre han dicho que defienden a los italianos en el exterior, pero nunca especificaron a cuáles.
El Maie se ausentó de la sesión más importante de 2024
En diciembre de 2024, el gobierno de Giorgia Meloni llevó al parlamento y aprobó su proyecto de presupuesto que incluía una suba del 100% en las tasas consulares para los trámites de reconocimiento de la ciudadanía italiana (llevándolas de 300 a 600 euros por persona).
También elevaban a 600 euros por persona la tasa judicial para el reconocimiento de la ciudadanía italiana y autorizaban a las comunas a cobrar por las partidas de nacimiento hasta 300 euros y por los trámites de ciudadanía italiana hasta 600 euros.
Muchos de quienes hacían el trámite en Italia, con un enorme esfuerzo económico, pagaban pasajes, dejaban sus trabajos y abonaban alquileres muchas veces abusivos porque era la única forma de acceder al reconocimiento de su identidad, ya que por vía consular esto era imposible por la dificultad de acceder a un turno. A ellos se les aumentó casi en mil euros el costo del trámite, haciéndolo más difícil de alcanzar para los descendientes de menos recursos y familias trabajadoras.
La respuesta del Maie a la iniciativa del gobierno fue contundente: se ausentaron de la votación. Así preservaron la relación con el gobierno a costa de los derechos de los italianos por sangre que viven en el exterior.
Más que respuestas, agresiones a la prensa independiente
Nunca explicaron por qué se habían ausentado de la sesión más importante del año, quizás la única en la que los italianos en el exterior tenían relevantes intereses en juego.
Cuando el gobierno anunció el decreto 36 y la reforma de la ciudadanía italiana por descendencia, en una conferencia de prensa en la que se tildó a los descendientes de poco menos que estafadores, el silencio del Maie fue ensordecedor. El discurso pasó de “no lo vamos a permitir” a “reducción de daños”.
Por aquellos días, Mario Borghese dedicaba sus intervenciones en la comisión parlamentaria a reclamar por su situación personal. La legislación le impediría transmitirle la ciudadanía a sus hijos porque la nueva ley indicaba que solo transmitirían la ciudadanía los «nacidos en italia». Luego de que ese punto se eliminó., la lucha de Borghese contra la norma se volvió una mímica.
Borghese incluso terminó apoyando en la comisión de asuntos constitucionales una iniciativa del senador Menia que obligaba a los descendientes a aprobar un examen de lengua italiana o perderían la ciudadanía. La iniciativa finalmente fue desaprobada por la comisión de presupuesto, no por lesionar los derechos de los italianos a su nacionalidad, sino porque no había fondos para implementar los exámenes.
Tras los discursos de Borghese y Tirelli en la votación, ambos siguieron siendo parte del bloque parlamentario oficialista “Noi Moderati”.
Aún frente a la reacción de muchos de sus militantes y dirigentes que reclamaban una actitud más firme, paralizaron a los comites para que no informaran ni movilizaran a las bases italianas.
Prometieron luchar y llevar a la justicia las leyes, pero a más de seis meses de aquel anuncio, el viento se llevó las palabras. Anunciaron la quita de respaldo al Gobierno Italiano, pero no se fueron del bloque oficialista, y viajaron a Calabria para apoyar la candidatura de un dirigente de Tajani, imputado por corrupción.
Los dirigentes del Maie nunca respondieron a este medio por qué se ausentaron de la sesión de presupuesto 2025, ni por qué apoyaron quitarle la ciudadanía a los italianos que no rindieran un examen de idioma, ni por qué siguieron apoyando al gobierno después de la más alevosa embestida contra los derechos de los ciudadanos italianos en el interior de toda la historia de Italia.
Por el contrario, solo recibimos mensajes sin firma, difundidos por militantes del Maie, descalificando nuestro trabajo periodístico, a pesar de que todo lo que decimos está documentado.
Algo parecido a lo que le ocurrió a los periodistas del medio Gente D`Italia en Uruguay, perseguido por denunciar de fraude electoral al senador Adriano Cario (Maie), expulsado del Parlamento tras una investigación de sus pares; y por mostrar a Aldo Lamorte (Maie) manipulando boletas electorales de otras personas.
Tras estas denuncias, el medio, antes celebrado y elogiado por las autoridades consulares, fue despojado del financiamiento público que se le brinda a ese tipo de publicaciones italianas.
¿En qué círculo los ubicaría el Dante?
El gobierno de Meloni, Tajani, Salvini y Merlo, le quitó el derecho a la ciudadanía italiana a los bisnietos, a los tataranietos y a los choznos. También a quienes son nietos de un italiano con doble nacionalidad y a los hijos de italianos que no vivieron al menos 2 años en Italia regularmente antes del nacimiento del solicitante del reconocimiento.
A quienes todavía tienen derecho, le subieron los costos para hacerlo inalcanzable, y les dijeron estafadores y oportunistas por televisión nacional.
La pregunta es ¿cuánto le deben al gobierno para llegar a revolcar su palabra y su imagen como un estropajo, o es que los beneficios del poder son demasiado grandes?
Esas son preguntas que, como tantas otras, los dirigentes del Maie seguramente no responderán nunca. Quizás su apuesta siga siendo por el silencio, por la falta de memoria, por los periodistas complacientes y por los votantes desinformados.
Nuestra tarea, seguirá siendo ser la piedra en el zapato.
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Un corruptos, hay que sacar del poder a este tipo de gente, para que los beneficios lleguen a mas descendientes de Italianos en Argentina
Honestamente , se representan así mismos , a todos les he pedido ayuda y con respeto y ….nunca contestaron!!! ellos hacen esto por ellos, nosotros, la diáspora , le servimos para su propia existencia y acciones personales y particulares de ese clan
Ya vendrán elecciones y por favor diario necesitamos siempre de la calidad de información que nos brindan así podemos mejorar nuestro representantes , el único que vi pelear por nosotros fue Daniel Tadone y se separó del MAIE, gracias
Este gente realmente no han apoyado a los ciudadanos en el exterior y, ya no podemos confiar en esta gente que solo vela por sus interés,ni sirven para nada.
Sin palabras. El único que informo, peleo y es honesto a carta cabal es Daniel Taddone. Basta poner en YouTube Daniel Taddone para ver como explica nuestro derecho a la ciudadanía italiana. Nuestro derecho viene con el nacimiento y así fue desde el Código Civile Albertino 1837, luego desde la unificación de Italia Código Civile 1865, ley 555 1912, ley 91 año 1992, la jurisprudencia así lo ha sostenido a través de las distintas sentencias. Que vienen a defender estos políticos sino tienen idea de nada. Solo quieren destruir y refundar la legislación italiana tratando de ignorante al pueblo, como si el votante de a pie no se da cuenta que se están burlando de su inteligencia. Así les va ha ir en las elecciones tarde o temprano van a caer. El mundo es redondo hay que esperar, nada más.
El MAIE ha hecho cosas peores en su historia. ¿Recuerdan la reducción de miembros de ambas cámaras? Mientras en sudamerica decían «nos opondremos porque nos quitarán derechos», algunos de sus diputados y senadores se ausentaron y otros votaron favorable.
Milton, como italiano nacido en el exterior que soy no puedo estar mas de acuerdo con lo que presentas en este articulo. Gracias por tanta claridad