Desde el próximo 2 de septiembre, el trámite de la visa para ingresar a EE. UU. sufrirá un cambio de gran alcance. La medida afectará tanto a quienes la solicitan por primera vez como a quienes buscan renovar la visa en Estados Unidos. Conoce qué implica la disposición, a quiénes alcanza y qué excepciones se mantienen.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció que, a partir del 2 de septiembre, la mayoría de los solicitantes de visa en Estados Unidos de no inmigrante deberán someterse a una entrevista en persona con un funcionario consular.
Esta disposición alcanza incluso a quienes tramiten la renovación de su visado, un proceso que hasta ahora era más ágil en varios casos.
La medida tiene alcance global y fue comunicada oficialmente por la Embajada de Estados Unidos en Argentina, aunque aplica de igual modo en todas las representaciones consulares del país norteamericano en el mundo.
El cambio obedece a una política de mayor control en la evaluación de los solicitantes y no afecta, según remarcaron las autoridades, a las negociaciones que se mantienen con algunos países —como Argentina— para incorporarse al Programa Visa Waiver, que permitiría a sus ciudadanos viajar a Estados Unidos sin visa consular previa.
¿Qué cambió en la tramitación de visa en Estados Unidos?
Hasta ahora, muchas renovaciones de visas —particularmente las de tipo B1/B2— podían resolverse sin necesidad de una entrevista.
El proceso consistía en completar el formulario electrónico DS-160, presentar la documentación en el Centro de Atención al Solicitante, tomarse la fotografía y, en caso de no detectarse inconvenientes, esperar el pasaporte con la visa ya estampada.
A partir de septiembre, esa vía quedará restringida.
Con la nueva disposición, todos los solicitantes de visas de no inmigrante, incluidos los menores de 14 años y los mayores de 79, deberán realizar la entrevista consular.
Solo habrá excepciones específicas: los solicitantes de visas diplomáticas y oficiales (categorías A, G y NATO), así como aquellos que renueven una visa B1/B2 o una tarjeta de cruce fronterizo dentro de los 12 meses de su vencimiento, siempre que cumplan con requisitos adicionales.
Para acogerse a esa exención, será indispensable que la solicitud se presente en el país de residencia o nacionalidad, que el interesado nunca haya recibido una negativa de visa (a menos que esta haya sido posteriormente superada) y que no existan causales de inelegibilidad aparentes.
Incluso en estos casos, los funcionarios consulares conservarán la facultad de exigir una entrevista en persona si lo consideran necesario.
En síntesis, la norma elimina gran parte de las dispensas que se habían implementado en los últimos años y regresa a un sistema más uniforme, donde la entrevista personal es el eje del proceso.
Se trata de una medida que apunta a reforzar el escrutinio de los viajeros en línea con la política migratoria vigente en la administración de Donald Trump.
¿Cómo deben prepararse los interesados para la entrevista de visa en Estados Unidos?
El principal cambio para los solicitantes es que deberán organizarse con mayor antelación. Conseguir un turno para entrevista puede implicar esperas considerables dependiendo de la embajada o consulado.
Por ello, las autoridades recomiendan iniciar el trámite con meses de anticipación respecto de la fecha planificada de viaje.
Además de completar correctamente el formulario DS-160, será fundamental reunir toda la documentación que pueda respaldar el motivo del viaje y los lazos que aseguren el retorno al país de origen.
Entre los papeles más solicitados figuran comprobantes laborales, estados de cuenta bancarios, reservas de alojamiento, pasajes y cualquier otro elemento que demuestre estabilidad económica y social.
El día de la cita, el solicitante deberá acudir con el pasaporte vigente, la confirmación del formulario, el comprobante de pago de la tasa consular y cualquier otro documento de respaldo que considere útil.
Durante la entrevista, el oficial consular evaluará la coherencia entre la información declarada y las respuestas en persona, además de la solidez del perfil del solicitante.
Es importante tener presente que no existe un guión único de preguntas: cada caso se analiza de manera particular.
Sin embargo, la sinceridad y la claridad en las respuestas son claves. Exagerar, inventar o presentar información incompleta suele derivar en demoras o rechazos.
Finalmente, conviene recordar que el resultado no se entrega de inmediato. Si la visa es aprobada, el pasaporte será retenido para estampar la visa y posteriormente enviado al domicilio del solicitante o al centro de retiro correspondiente.
En caso de requerir información adicional, el trámite puede quedar en revisión administrativa, extendiendo los plazos.

¿Cuáles son los principales puntos que debes tener en cuenta para solicitar una visa en Estados Unidos?
El cambio principal es la obligatoriedad casi universal de la entrevista, pero hay otros aspectos que conviene tener claros para evitar inconvenientes en el proceso.
Primero, todos los solicitantes deben verificar las instrucciones específicas de la embajada o consulado donde presentarán la solicitud. Cada oficina consular puede aplicar ajustes en el procedimiento, por lo que consultar su página oficial es indispensable.
En segundo lugar, quienes busquen una exención de entrevista en las categorías permitidas deben asegurarse de cumplir con todos los requisitos.
No basta con estar dentro de los plazos de renovación: también es necesario que la solicitud se presente en el país de nacionalidad o residencia y que no existan antecedentes de denegación. Cualquier inconsistencia puede llevar a que el caso termine igualmente en una entrevista presencial.
Un tercer punto es la tasa consular. Actualmente, la solicitud de visa B1/B2 tiene un costo de 185 dólares, que debe abonarse antes de programar la entrevista.
Este pago no es reembolsable, incluso si la visa resulta denegada. Por eso, completar cuidadosamente el formulario y preparar la entrevista es esencial para no perder tiempo ni dinero.
En paralelo a estas modificaciones, se mantiene la expectativa de que algunos países, como Argentina, avancen en las negociaciones para integrarse al Programa Visa Waiver.
Este régimen permitiría ingresar a Estados Unidos con una autorización electrónica (ESTA) más simple y económica. Sin embargo, la implementación de ese beneficio aún depende de pasos técnicos y políticos que pueden demorar más de un año.
Mientras tanto, los solicitantes deben asumir que la vía de ingreso a Estados Unidos seguirá dependiendo de la visa consular y, desde septiembre, del paso ineludible por una entrevista personal.








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