Una nueva normativa migratoria en Estados Unidos, presentada horas atrás, cambia el acceso a la Green Card (residencia permanente). Aunque apunta a reforzar la seguridad y prevenir fraudes, los cambios afectan a miles de solicitantes actuales y futuros. Un especialista detalla las implicancias y las posibles soluciones frente al nuevo escenario.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) implementó un cambio sustancial en el proceso de solicitud de la Green Card por vínculos familiares, particularmente en los casos de matrimonios con ciudadanos estadounidenses.
La modificación, que se aplica tanto a solicitudes pendientes como a las nuevas, busca reforzar el control de autenticidad en las relaciones y prevenir el uso fraudulento del sistema.
Este cambio fue comunicado mediante una actualización del Volumen 6 del Manual de Políticas de USCIS y se ha traducido en mayores exigencias documentales, entrevistas presenciales obligatorias en ciertos casos y un enfoque más riguroso en la evaluación de solicitudes.
En entrevista con un especialista en trámites migratorios, se explican los aspectos clave de esta nueva regulación, sus efectos inmediatos y qué pueden hacer los solicitantes para no perder sus oportunidades de residencia permanente.
¿Por qué cambia el acceso a la Green Card?
La modificación más reciente del Manual de Políticas de USCIS endurece los criterios que se deben cumplir para acceder a la Green Card a través del matrimonio.
Esta actualización consolida y reemplaza guías anteriores, y tiene como propósito, según la agencia, “garantizar que las relaciones familiares sean genuinas y cumplan con todas las leyes aplicables”.
Entre los cambios principales se encuentran:
- Revisión de los criterios de elegibilidad.
- Nuevas reglas sobre cuándo se debe realizar una entrevista.
- Exigencias más detalladas sobre la documentación a presentar.
- Clarificaciones sobre peticiones múltiples y vínculos dudosos.
- Reglas específicas para solicitudes hechas desde el extranjero.
Una novedad relevante es que ahora USCIS puede emitir Notificaciones de Comparecencia (NTA) en casos en los que se determine que el beneficiario de la solicitud puede ser deportado. Esto significa que la aprobación de una petición no garantiza automáticamente un estatus legal ni protege de la deportación.
La actualización también impacta a las peticiones de ciudadanos estadounidenses presentadas desde el extranjero, especialmente las relacionadas con personal militar o funcionarios del gobierno destacados fuera del país.
Aunque hay una autorización general para que el Departamento de Estado procese estas solicitudes, se establecen importantes restricciones que podrían dejar fuera a muchos aplicantes.
En este contexto, los solicitantes actuales y futuros deben prepararse para un proceso más exigente, más lento y con más posibilidades de ser cuestionado o rechazado.
¿Cuáles podrían ser las implicancias del cambio en la Green Card, según un especialista?
Un especialista con experiencia en trámites en oficinas de USCIS, advierte que este cambio representa un giro en la política migratoria estadounidense hacia una mayor fiscalización. “No es solo una cuestión técnica, es un cambio de enfoque: ahora parte de la presunción de duda”, señala.
Las implicancias concretas pueden ser varias, según advierte. “Primero, hay un incremento en la carga probatoria: se exige más documentación para demostrar la validez del matrimonio”, explica el experto.
Este cambio, dice, incluye no solo el acta de matrimonio, sino también evidencias como cuentas bancarias conjuntas, declaraciones juradas, fotografías de la pareja, y otros documentos que prueben la convivencia y la intención legítima de formar una familia.
“Segundo, las entrevistas presenciales se harán más frecuentes, especialmente en casos recientes o con antecedentes migratorios irregulares. Estas entrevistas buscarán detectar inconsistencias y señales de fraude, y en caso de sospechas, pueden derivar en procedimientos de deportación”, advierte al fuente consultada.
Un tercer punto, según el especialista, es que “hay un riesgo real para los solicitantes con solicitudes anteriores”. Según explica, las nuevas reglas también se aplican retroactivamente, lo que significa que expedientes ya iniciados podrían ser reabiertos o sometidos a nuevos criterios.
Por último, el experto sostuvo que esta política podría generar mayores retrasos en el procesamiento de casos.
“Ya existen demoras de hasta 21,5 meses para la renovación de tarjetas de residencia, y con estas nuevas medidas, se espera que aumenten los tiempos de espera, las entrevistas adicionales y las peticiones de evidencia complementaria”, dijo.

¿Qué soluciones recomienda un especialista para no perder o tramitar la Green Card?
Frente a este escenario, el especialista consultado recomienda actuar con previsión, organización y asesoría adecuada. “Lo primero que debe entender un solicitante es que ahora la buena fe no basta; se necesita prueba sólida, coherente y verificable de cada aspecto del vínculo familiar”, afirmó.
El primer paso es reunir toda la documentación exigida. Para solicitudes por matrimonio, se requiere:
- Formulario I-130 (firmado y con tarifa pagada).
- Acta de matrimonio civil.
- En caso de matrimonios anteriores, documentos que certifiquen su disolución (divorcio, anulación o fallecimiento).
- Fotos tipo pasaporte del solicitante y del cónyuge.
- Pruebas de identidad y ciudadanía o residencia (como certificados de nacimiento, pasaportes, tarjeta de residencia).
- Evidencias de vida en común, como cuentas bancarias compartidas, declaraciones juradas, fotografías, contratos de alquiler conjuntos, etc.
En segundo lugar, el experto sugiere consultar con un especialista en inmigración acreditado, especialmente si la solicitud tiene elementos complejos como antecedentes migratorios, matrimonios recientes o solicitudes múltiples previas.
“Otro consejo es prepararse con anticipación para una posible entrevista. Esto incluye repasar todos los detalles del caso, conocer la documentación entregada, y estar listos para responder preguntas personales sobre la relación”, propuso.
Además, en los casos que se hagan desde el extranjero, como con militares destacados fuera del país, el experimentado operario dijo que “se debe verificar si la base o institución está autorizada para procesar la solicitud”.
“La nueva política no cubre todas las asignaciones en el extranjero, por lo que presentar el formulario I-130 directamente ante el Departamento de Estado puede no ser posible para todos”, advirtió.
Por último, subrayó que es crucial mantener copias de todos los documentos presentados y estar atentos a cualquier solicitud adicional de USCIS. “Ante cualquier notificación o requerimiento, los tiempos de respuesta son limitados y pueden definir el curso del caso”, sostuvo.







