El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció un cambio en sus criterios para procesar solicitudes de residencia permanente de asilados y refugiados. La nueva política endurece los controles de seguridad. Aquí te explicamos en qué consiste, cómo te puede afectar y qué puedes hacer para proteger tu estatus.
Desde el 1 de agosto, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) implementó una actualización en su Manual de Políticas que afecta directamente a los residentes permanentes legales sin ciudadanía estadounidense que hayan llegado como asilados o refugiados.
La medida tiene como objetivo reforzar los estándares de seguridad, incrementar la detección de fraudes y proteger la seguridad nacional, alineándose con la Orden Ejecutiva 14161 firmada previamente por el gobierno federal.
El cambio aplica de forma inmediata y reestablece criterios más estrictos para decidir cuándo estos solicitantes deberán someterse a una entrevista personal durante el trámite del Formulario I-485, es decir, la solicitud de ajuste de estatus para obtener la residencia permanente.
USCIS detalla múltiples situaciones específicas en las que ahora será obligatorio realizar entrevistas de verificación, lo que representa una modificación relevante para quienes aún no tienen la ciudadanía americana y buscan regularizar su situación migratoria.
¿De qué se trata la nueva actualización de criterios de USCIS que deberán atender los residentes?
La actualización del Manual de Políticas de USCIS introduce nuevas condiciones bajo las cuales los oficiales migratorios podrán o deberán solicitar una entrevista adicional a solicitantes de residencia permanente que ingresaron al país como refugiados o asilados.
Este cambio afecta a quienes presentan el Formulario I-485, también conocido como Solicitud de Registro de Residencia Permanente o Ajuste de Estatus.
La revisión establece un estándar uniforme para las verificaciones de antecedentes y la evaluación de riesgos, y está dirigida particularmente a asegurar que el solicitante no represente una amenaza para la seguridad nacional ni haya cometido fraude para obtener su estatus inicial de refugiado o asilado.
Según USCIS, esta política busca cerrar brechas en los procesos de verificación y reforzar el control migratorio.
Entre los criterios claves que ahora podrán llevar a una entrevista obligatoria se encuentran:
- Inconsistencias o múltiples identidades en el expediente del solicitante.
- Antecedentes penales detectados por el FBI.
- Incapacidad del oficial para verificar el estatus migratorio sin una entrevista.
- Procedencia del solicitante de países catalogados como patrocinadores del terrorismo.
- Preocupaciones articulables relacionadas con seguridad nacional o actividades terroristas.
Este nuevo enfoque implica que, incluso si una persona cumple con los requisitos básicos para el ajuste de estatus, podría ser citada a entrevista si hay dudas razonables o si la documentación no resulta completamente concluyente para el oficial evaluador.
¿Cómo afecta a las personas sin ciudadanía americana los nuevos criterios de USCIS?
Los cambios impactan directamente a quienes aún no han adquirido la ciudadanía estadounidense y están en proceso de ajustar su estatus migratorio desde un permiso como refugiado o asilado hacia la residencia permanente legal.
Esta población deberá estar preparada para cumplir con requisitos adicionales, incluyendo una mayor carga de documentación y la posibilidad de entrevistas más exhaustivas.
Para los solicitantes, esto significa mayores tiempos de procesamiento, mayores exigencias en cuanto a evidencia de identidad, y, potencialmente, un mayor riesgo de ser considerados inadmisibles si existen inconsistencias o dudas razonables en sus antecedentes.
Incluso cambios legales de nombre deberán estar debidamente documentados para evitar sospechas de fraude o identidades múltiples no aclaradas.
Otro punto relevante es que las personas provenientes de países que en el pasado o en la actualidad sean considerados como patrocinadores del terrorismo, enfrentarán un escrutinio aún mayor.
No basta con demostrar buena conducta o integración social; el proceso ahora evaluará con más énfasis cualquier lazo, incluso indirecto, con actividades o zonas de riesgo.
Esta actualización también eleva el umbral de “preocupación articulable” por parte del oficial de USCIS, es decir, basta con que el oficial considere que hay indicios razonables de riesgos de seguridad nacional para justificar una entrevista o incluso negar la solicitud si se confirman elementos de inadmisibilidad.

¿Qué medidas de protección se recomienda aplicar ante el cambio de criterio de USCIS?
Ante este endurecimiento en las políticas migratorias, los solicitantes deben adoptar una postura proactiva y estratégica en la preparación de sus casos.
No basta con cumplir los requisitos básicos; ahora es esencial anticiparse a posibles dudas o interpretaciones negativas por parte de los oficiales de inmigración.
Se recomienda:
- Revisar minuciosamente el Expediente A (A-File) y asegurarse de que toda la información personal, nombres legales anteriores, documentos de identidad y registros migratorios estén completos, actualizados y sin contradicciones.
- Buscar asesoría legal especializada, preferiblemente de abogados con experiencia en casos de asilo o refugio, para evaluar si existen factores de riesgo en su caso particular.
- Solicitar copias de los antecedentes penales del FBI antes de presentar la solicitud, con el fin de conocer y preparar la documentación necesaria en caso de hallazgos previos, incluso si son menores.
- Preparar evidencias de buena conducta moral y social, como cartas de recomendación, historial de trabajo, y registros comunitarios, que puedan respaldar la credibilidad del solicitante ante una entrevista.
- Evitar errores o contradicciones en el formulario I-485 que puedan dar lugar a solicitudes de evidencia adicional o entrevistas obligatorias.
- Además, USCIS ha reafirmado que estos cambios son parte de una estrategia más amplia para priorizar la seguridad nacional.
Por ello, las personas que hayan tenido algún vínculo con gobiernos o grupos armados en sus países de origen, incluso si fueron víctimas, deben prestar especial atención a cómo presentan esa información.







