Desde diciembre de 2024, nuevas normas rigen el procedimiento de reunificación familiar en Italia. Conoce quién puede solicitarla, qué requisitos se deben cumplir y cómo iniciar el trámite paso a paso, incluyendo excepciones y modalidades alternativas, en esta guía resumida.
La reunificación familiar en Italia, un anhelo de miles de migrantes
La reunificación familiar es uno de los principales anhelos de quienes migran a Italia. Se trata de un derecho reconocido por el Estado italiano y protegido por convenios internacionales que garantizan la unidad familiar como principio fundamental. El procedimiento permite que ciudadanos extranjeros no comunitarios que residen legalmente en el país puedan traer consigo a determinados miembros de su familia para vivir bajo el mismo techo.
En términos legales, este derecho no está sujeto a la voluntad de la administración, sino que puede exigirse siempre que se cumplan las condiciones impuestas por la normativa vigente. Su tramitación incluye la obtención de una visa específica para el familiar que se traslada y, posteriormente, un permiso de residencia por motivos familiares.
En 2025, entraron en vigor nuevas disposiciones introducidas en diciembre del año anterior mediante el Decreto Ley 145/2024. El procedimiento ha incorporado requisitos adicionales y un marco más detallado que exige una preparación cuidadosa por parte del solicitante. Conocer a fondo estos pasos resulta indispensable para evitar errores o demoras que podrían complicar el proceso de reunificación familiar.
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¿Qué permite la reunificación familiar y a quién está dirigida?
La normativa italiana en materia de inmigración contempla expresamente el derecho a la reunificación familiar para todas aquellas personas extranjeras que cuenten con un permiso de residencia válido y quieran vivir junto a sus seres queridos.
Esta posibilidad no depende del país de origen ni de la nacionalidad, sino del cumplimiento de determinadas condiciones objetivas relacionadas con la residencia, el vínculo familiar y la estabilidad del solicitante en Italia.
La política migratoria italiana reconoce que el arraigo y la integración de un extranjero son mucho más sólidos si la persona puede vivir con sus familiares directos. Por ello, el procedimiento busca garantizar que ese derecho se ejerza sin poner en riesgo los equilibrios económicos y habitacionales del país, lo que explica la exigencia de ingresos mínimos y viviendas adecuadas.
No obstante, la propia ley establece excepciones para personas en situación de protección humanitaria o refugiados.
El sistema italiano distingue la reunificación familiar de otros mecanismos como la cohesión familiar o la entrada con acompañantes. Cada figura tiene su régimen y condiciones particulares. La reunificación familiar está dirigida a quienes ya viven legalmente en Italia y desean traer a sus familiares desde el extranjero.
¿Cuáles son las condiciones que debe cumplir el solicitante?
El derecho a solicitar la reunificación familiar está reservado a las personas extranjeras que poseen un permesso di soggiorno válido por un periodo de al menos un año o que cuentan con la carta di soggiorno como residentes de larga duración en la Unión Europea. Esto incluye a trabajadores, estudiantes, personas con protección internacional y otras situaciones previstas por ley. La finalidad del permiso no es relevante siempre que sea válido y permita la permanencia en Italia más allá del año.
Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es que las personas refugiadas o con protección subsidiaria están exentas de cumplir los requisitos económicos y de vivienda, lo cual representa una garantía adicional de protección internacional. En estos casos, la reunificación familiar se considera un derecho prioritario para preservar la dignidad y los lazos familiares rotos por conflictos o persecuciones.
En cambio, para el resto de los solicitantes, es indispensable demostrar estabilidad tanto económica como habitacional. Se trata de una forma que utiliza el Estado italiano para verificar que la persona solicitante cuenta con los medios suficientes para sostener a los familiares que desea traer.
¿Qué familiares se pueden reagrupar legalmente?
La ley italiana establece un listado preciso de familiares que pueden ser objeto de reunificación: Este listado incluye:
- Al cónyuge del solicitante, siempre que ambos tengan más de 18 años y no exista divorcio legal entre ellos.
- A los hijos menores de edad, sin importar si son nacidos dentro o fuera del matrimonio, incluso si son hijos del cónyuge, siempre y cuando el otro progenitor consienta su traslado.
- A los hijos mayores de edad con discapacidad total y permanente, que no puedan mantenerse por sus propios medios. En estos casos, la condición de dependencia debe ser debidamente acreditada mediante informes médicos y documentación traducida y legalizada según los convenios internacionales.
- También se admite la reunificación con los padres del solicitante, pero solo bajo condiciones específicas: si no tienen otros hijos en su país de origen que puedan sostenerlos o si tienen más de 65 años y sus hijos restantes no pueden brindar asistencia por razones médicas justificadas.
¿Cómo se obtiene el nulla osta para traer a la familia?
El nulla osta es la autorización imprescindible que emite la administración italiana antes de que un familiar pueda recibir una visa de entrada por reunificación. Su solicitud debe realizarse en línea mediante el portal del Ministerio del Interior, a través del Sportello Unico per l’Immigrazione.
Una vez enviada la solicitud telemática, la Prefectura convoca al solicitante para presentar los documentos originales. Este trámite se realiza en una única audiencia. Si todo está en orden, la administración tiene hasta 90 días para emitir el nulla osta, el cual se remite automáticamente al Consulado o Embajada italiana del país donde reside el familiar que se desea reagrupar.
Entre los documentos requeridos figuran:
- El permiso de residencia del solicitante
- Los pasaportes de ambas partes
- Certificados de vínculo familiar traducidos y legalizados
- Constancias de ingresos y de vivienda adecuada.
La administración también puede requerir modelos específicos (como el S2 o S3) según la situación laboral o de residencia. La falta de alguno de estos documentos puede generar una denegación o demoras significativas.
El Modello S2 y el Modello S3 se utilizan dependiendo de la situación de ingresos y vivienda del solicitante. Se usa el S2 cuando la persona que solicita la reunificación familiar es un invitado en la casa donde vive, no paga alquiler, o la casa no es de su propiedad. Mediante este formulario el propietario de la vivienda declara que acepta hospedar a los miembros de tu familia que se reunirán con el solicitante.
Ell modelo S3 se usa cuando la persona que solicita la reunificación familiar es un empleado, y el empleador declara en el formulario que el contrato de trabajo sigue vigente.
¿Qué pasos siguen después de obtener el permiso?
Una vez presentados todos los papeles en la cita de la perfectura y otorgado el nulla osta (que indica que no hay motivos para negar el permiso), esta autorización se envía al consulado de residencia del familiar en el exterior, y el familiar debe presentarse para solicitar la visa de entrada.
Si no existen objeciones ni faltan documentos, el visado por reunificación familiar se emite dentro de los 30 días siguientes. Esta visa autoriza el ingreso a territorio italiano exclusivamente para reunirse con el solicitante.
Al llegar a Italia, el familiar tiene un plazo muy corto para cumplir con varios trámites esenciales. Dentro de las primeras 48 horas debe presentarse ante la Questura para declarar su presencia mediante el formulario de cessione del fabbricato, y en los siguientes ocho días debe acudir al Sportello Unico per l’Immigrazione para formalizar su situación.
El familiar obtiene así un permiso de residencia por motivos familiares, que le permite trabajar, inscribirse en cursos o acceder a servicios de salud.
Este permiso puede transformarse en uno por trabajo, si se da inicio a una actividad laboral. La duración inicial depende del permiso del solicitante principal, pero en muchos casos se renueva automáticamente.

¿Qué cambios introdujo la normativa a partir de diciembre de 2024?
La reforma introducida en diciembre de 2024 supuso un cambio relevante en el acceso a la reunificación familiar. Desde entonces, los solicitantes extranjeros deben haber residido legalmente y de forma continua en Italia durante al menos dos años antes de poder presentar una solicitud, salvo en casos excepcionales expresamente previstos.
Esta nueva restricción se aplica a quienes desean reagrupar a sus cónyuges, hijos mayores discapacitados y padres dependientes. En cambio, el requisito no se exige para los hijos menores de 18 años, quienes conservan el derecho inmediato a ser reunificados sin considerar el tiempo de residencia del progenitor en Italia.
También quedan exentos del nuevo requisito quienes sean titulares de una Tarjeta Azul de la Unión Europea, permisos por traslado intraempresarial (ICT), o visas de inversores. En estos casos, los familiares pueden incluso ingresar simultáneamente con el solicitante principal si el procedimiento se inicia con antelación, en lo que se conoce como familiares al seguito.







