El miércoles último, la ciudadanía italiana conoció las estadísticas que desnudan la preocupante situación del país. Lo bueno es que Giorgia Meloni tiene una solución creativa para afrontar el problema.
El miércoles último, la ciudadanía italiana conoció por los medios las últimas estadísticas oficiales sobre la realidad del país. El ISTAT (Istituto Nazionale di Statistica) publicó el último informe de indicadores de 2025 y los datos son preocupantes.
Al informe, que examina en detalle la economía, la productividad, la demografía y la sociedad, la estructura poblacional y la migración (entre tantos otros puntos), se le suma otro dato insoslayable: a comienzos de abril, el gobierno de Meloni recortó la previsión de crecimiento de la economía para 2025, del 1,2% al 0,6%, señalando como primer causa los aranceles comerciales establecidos por el amigo de Meloni, el presidente estadounidense Donald Trump.
Frente a este escenario, Giorgia Meloni tiene un magnífico plan que viene desplegando hace 2 meses. Un proyecto que donde es clave el rol de esa «magnífica red diplomática en el mundo», como le gusta a Meloni llamar en el parlamento a los italianos en el exterior.
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Los principales indicadores de una Italia en crisis
Basándonos en el informe 2025 del Istat, publicados el miércoles 21 de mayo, Italia tiene problemas importantes, que también son profundos y requieren urgente resolución.
Disminución de la población. Uno de los problemas más profundos y con más consecuencias señalados por el informe. Desde 2014, el país sufre un declive de la población provocado por un mayor número de muertes que nacimientos, que solo es parcialmente compensado por un saldo migratorio positivo.
Mínimo histórico de la tasa de fecundidad. Los datos señalan que Italia vivió en 2024 un nuevo mínimo histórico en la tasa de fecundidad total (1,18 hijos por mujer). Se trata de un valor incluso inferior al mínimo histórico anterior (1,19 hijos por mujer, registrado en 1995). Se estima que en 2024 hubo solo 370 mil nuevos nacimientos.
Envejecimiento de la población. Italia se consolida como uno de los países más envejecidos del mundo, con una cuarta parte de su población mayor de 65 años y más de 4,5 millones de personas mayores de 80 años.
Vaciamiento de la población joven. Es mucho más pronunciado en los municipios intermedios, periféricos y ultraperiféricos que en los centros urbanos. También ha aumentado el número de municipios con «natalidad cero».
Dificultad de los jóvenes para emanciparse. La prolongada permanencia de los jóvenes en la familia de origen es, según los técnicos, un indicador de dificultad en la transición a la vida adulta. Más de dos tercios de los jóvenes de 18 a 34 años siguen viviendo con sus padres, debido a la inestabilidad laboral, dificultades de vivienda e incertidumbre económica, lo que a su vez contribuye al descenso de la natalidad.
Un quinto de la población, en riesgo de pobreza. En 2023, el 22,8 por ciento de la población residente en Italia se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social, y la pobreza absoluta afectó a poco más de 2,2 millones de familias (el 8,4%) y a unos 5,7 millones de individuos (9,7%) en 2023.
El hecho de que las familias numerosas (especialmente aquellas con menores) sean las más expuestas, solo profundiza el problema de la caída en la natalidad.
Déficit demográfico. En el último período analizado, Italia registró más muertes que nacimientos, con un déficit demográfico estimado en más de 280 mil personas.
Fuga de cerebros. El informe también resalta que Italia experimenta una fuga de cerebros (emigración de jóvenes cualificados), lo que representa una pérdida de capital humano valioso, y este fenómeno también afecta a jóvenes nacidos en el extranjero con ciudadanía italiana, poniendo en riesgo su contribución demográfica y social.
Crecimiento de la inmigración. Los residentes extranjeros y los nuevos integrantes de la ciudadanía italiana (naturalizados) son, según el informe, las únicas componentes de la población que están creciendo y se confirman como fundamentales para el reemplazo generacional, aunque aún no bastan para compensar el déficit demográfico del país.
La brillante idea del Gobierno de Meloni
Está claro que esta situación que atraviesa Italia no puede ser atribuída al actual Gobierno, inaugurado en 2022. Se trata en la mayoría de los casos de problemáticas crónicas y de larga data, muchas veces compartidas con otros países de la región.
Lo que sí se puede señalar, son las políticas que un gobierno implementa para mitigar los daños y fortalecer las alternativas, aunque a veces los gobiernos puedan enfocarse en profundizar los problemas y eliminar las alternativas.
Tal parece ser el caso del Gobierno italiano, que esta semana le puso el último clavo al ataúd en el que sepultará el vínculo con su comunidad de residentes en el extranjeros, y fundamentalmente con ese enorme recurso, la fuerza productiva y la mano de obra calificada que podrían brindarle a la recuperación del país.
Mediante un decreto, el 27 de marzo pasado, el Consejo de Ministros anuló la posibilidad de que un estimado de más de 60 millones de descendientes de italianos en el mundo puedan regresar a la península y contribuir a su reactivación económica y demográfica.
No solo se trata, en su gran mayoría, de personas jóvenes y con una formación académica por la que el Estado italiano no ha tenido que desembolsar ni un solo euro, sino que se trata de integrantes de comunidades con una cultura que no solo es compatible (y con evidentes condiciones para la integración), sino más bien moldeada por la cultura italiana de los migrantes que décadas o siglos atrás, impulsaron el crecimiento de esos países.
Los argumentos para hacerlo son tan visiblemente ridículos como disimuladamente xenófobos. Hablar de la inmigración como un “peligro para la seguridad nacional”, como la planteó el Ministro Tajani, solo puede ser música para los oídos más fascistas del país.
Mediante las nuevas normas, es probable que casi la totalidad de los italianos residentes en el exterior pierdan el vínculo con su patria en la próxima generación.
El tiempo dirá si la medida era pura demagogia política hacia las bases electorales de los sectores más reaccionarios del gobierno, o servirá para que los descendientes vivan más tiempo y se asienten definitivamente en Italia (algo que, para empezar, el gobierno no está logrando ni siquiera con sus jóvenes nacidos en el país).
Mientras tanto, otro país de la región, que impulsa el camino inverso, comienza a recoger los frutos de su acierto. Con diversas medidas, España atrae y regulariza a sus inmigrantes latinos que, según un estudio reciente del Banco Central Europeo (BCE), están ayudando a compensar el declive demográfico en el país.
Según este informe, desde 2022, la inmigración ha sido responsable del 84% del crecimiento de la población española, y de un 78% de la expansión del mercado laboral, lo que ha sido fundamental para contrarrestar la disminución de la población en edad laboral debido al envejecimiento y la baja natalidad.
Quizás por eso, hoy España es la locomotora del continente, con una proyección de crecimiento superior al 2,6 % para 2025. Quizás porque entendió que el retorno de los nietos no es un problema, sino el comienzo de la solución.








Que buen artículo Diario! Maravilloso y es verdad!!!! Meloni decide que no somos más italianos y España abre las puertas, en Italia hay problemas serios pero los responsables son los otros? La población joven que se va de Italia? Y …? Yo aveces pienso que la insensibilidad del gobierno italiano es enorme y para ellos menos es más parece
Coincido 100% con su nota. Melona y su gobierno son trágicamente previsibles. En un momento crucial de Italia y el mundo da una patada a un recurso que por viejo no deja de ser brillante. Pretende politizar la Justicia q en medio de tanta presión, queda como un recurso débil para descendientes. Más de lo mismo, «ante un bárbaro y un sabio gana el bárbaro». Confío q a la larga gane la sensatez, que habrá que trabajarla, sin duda
Legge Tajani 36/25 sulla cittadinanza italiana è un passo falso che colpirà principalmente 7,2 milioni di italiani nel Mondo.Crea un nuevo tipo di Cittadino Italiano che sarebbe di Seconda Categoría e mette data di scadenza all’incredibile progresso che la Cultura Italiana ha avuto nel Mondo attraverso i suoi Discendenti ( del suo stesso Sangue )
Quando una legislazione è retroattiva, spesso l’essenza di una legge è la fortuna
Se quejan de que los bisnietos queramos ciudadanía y se las están dando a africanos, chinos, coreanos, indus que nada tienen que ver con nuestra cultura, mis hijos son ingenieros recién egresados y no podrán tener la ciudadanía, pero España si nos la da, mejor viviremos allá, lastima porque nos encantaba Italia, y ahora ya tan saturado de estos grupos
Si tu tienes la ciudadania y resides en italia la pueden tener pero tienen que vivir 2 años. Es igual que en españa. Yo hice eso con mi hijo y tengo la ciudadania italiana pero vivo en españa. Es una manera de reactivar la economia. Lo dice en la nota mencionada arriba.
Excelente nota !! Estoy en italia varado por el decreto, soy enfermero , aquí no hay italianos que quieran trabajar !! Los jóvenes se van a otros países donde pagan mejor, se ven pocos niños en las calles, los abuelos se van a tener que cambiar los pañales solos !
La situación en el Perú es preocupante la embajada de Italia, ignora a sus descendientes. Cuál es la política de Italia en el exterior? Sería bueno saberlo y en especial en el campo artístico.
Las autoridades me dicen cualquier evento o actividad me comunique directamente con Roma, Etc. Finalmente es penoso decirlo pero no han olvidado las autoridades italianas en Perú.
Hay que unirnos todos en el mundo y demandar al Gobierno Italiano.