El Lic. Alfredo Dolce repasa lo ocurrido entre el 22 al 24 de abril en su crónica de la resistencia de italianos en el exterior y descendientes contra la inciativa del Gobierno Italiano de recortar el derecho de los residentes en el exterior a transmitir la ciudadanía italiana a sus familiares.
Por Alfredo Dolce*
Uruguay, 22 al 24 de abril
Entre tanto ir y venir de opiniones, llegamos al martes 22 de abril, con las enmiendas ya ingresadas en el Senado, con unos cuantos políticos hablando en los pocos medios que dan entrada al tema porque de manera misteriosa la RAI y todos los canales italianos, así como los diarios, las radios y otros medios de Italia se callan soberanamente la boca respecto a la ciudadanía italiana.
Ellos aparecen hablando de que hay muchísimas enmiendas, que el tratamiento va a ser lento. Algunos quieren hacernos creer que cambiando dos palabras el Decreto de la vergüenza prácticamente queda sin efecto, otros haciendo gala de una ingenuidad envidiable, agregan palabras en el texto que no cambian absolutamente nada. Cuando podemos acceder a las supuestas enmiendas, vemos que hay 45 páginas de nada, de un vacío que da vergüenza, más vergüenza que el propio Decreto.
Extraños recuerdos
Me vienen recuerdos del 2020, cuando en reuniones de personas que nos dedicamos a las ciudadanías italianas, había quienes decían que el Gobierno y oposición estaban negociando reducir la ciudadanía italiana a bisnietos y con la exigencia del B1 aprobado… sonaba tan disparatado como ahora suena a disparate cuando algunos dicen que todo es una jugada para sacar del medio a Meloni a través de la Fiducia, cuando luego de rechazar el Decreto, lo ponga a votación poniendo su cargo en juego…
Todo tan loco como la propia política italiana, en la que perfectamente un día se puede decir una cosa y luego algo totalmente opuesto sin siquiera despeinarse o parecer un mentiroso.
Tan es así que los cirujanos de mi pierna siguen diciendo que están trabajando por minimizar los daños de un Decreto que para ese 22 de abril parecía tener menos amigos que detractores, algo muy curioso, realmente.
Así llegamos al tan esperado 23 de abril, día en el que mientras el mundo miraba a Roma para ver qué pasaba con el difunto Papa, los del CIDL tratábamos todo el santo día ver qué pasaba en la Comisión del Senado, qué habían aprobado y qué no, qué se habló, etc. Pero nada pasa. Todo es nada y el día se pasa sin una respuesta de nadie, sin un lugar oficial en el que podamos ver qué pasó. Los medios, mutis por el foro. Sólo se habla de Roma para sacar cuentas y pensar a ver quién será el próximo Papa.
La desinformación ex profeso
Salvo contadas excepciones (no me voy a cansar de nombrar a Infocivitano, único medio que nos acompaña en esta patriada), a nadie de la prensa parece importarle. En Paysandú, un loco sigue informando en un stand de la Semana de la Cerveza por último día.
En Italia, nace un Instagram que va a dar qué hablar unos días después, cuando se transforme en el único lugar donde se hacen entrevistas en vivo, sin censura y sin guión a participantes reales de la cuestión en el Parlamento italiano: el Instagram del CIDL, que está manejado por una de las coordinadoras y alimentado por todo lo que encontramos y podemos verificar.
El Comitato sigue creciendo a pesar de la indiferencia de muchos y del hate que se hace sentir en las redes. Aparecen personas interesadas en asistir a Campidoglio el 3 de mayo, pero con obvios problemas económicos y de traslado. Nacen nuevos desafíos en un momento en el cual realmente es difícil desatender todo lo que se está haciendo y abrir un nuevo frente para recaudar fondos o donaciones para llevar gente a la plaza. Cada uno deberá ir por sus medios.
Con humor recordamos lo tiempos de clubes deportivos en Argentina o Uruguay vendiendo pollos, ravioles o rifas para bancar los viajes de los deportistas a distintos lugares y vemos que Italia no es Argentina o Uruguay. Las distancias pueden parecer similares, pero el sistema de traslado no es igual y mucho menos la venta de ravioles…
Con este panorama, en el que nada está claro, donde para difundir la manifestación algunos integrantes del Comitato se acercan hasta el Vaticano para encontrar algún periodista que levante la noticia y entre candidato y candidato a nuevo Papa pueda pasar el aviso de que necesitamos 500 personas en la Piazza.
Aquí, vamos preparando algunos cartelitos para llevar a la Manifestación, en Italia. El CIDL decide hacer entrevistas a varios involucrados en la discusión del Decreto, desde el Senador Tirelli, pasando por el Sociólogo Taddone, el Síndaco de Alimena (el pueblo que está lleno de italodescendientes y que quieren que así siga siendo) y otros Senadores.
Se proyecta el primer vivo por Instagram y repetición en vivo por Youtube y en todo lo que podamos repetir, reenviar o lo que sea, para que la gente esté enterada de primera mano y a la vez cumplir nuestro objetivo: Llenar la plaza.
Qué se sentía en ese momento
En ese momento estoy con sentimientos encontrados. Dolido por el Decreto. Ansioso porque en hasta ahí no conseguía pasaje aún (luego me tomaré un artículo entero para contarles lo que ha sido conseguir ese pasaje y por las que tuve que pasar). Enojado porque una vez vistas las enmiendas, no nos defendían como debía ser.
Tranquilo porque después de hablar con mi familia y sobre todo con mis hijos, sabía que el camino elegido (difundir dando la cara y luego ir hasta Roma a la manifestación, participar en la organización, hacer todo lo posible, involucrar a clientes y amigos) era lo correcto y es la manera de enseñar a mis hijos a jugarse y pelear por lo que piensan y lo que creen correcto. Preocupado por ver que se hace difícil llenar la plaza.
Decepcionado porque los medios de comunicación argentinos y uruguayos no le dan la importancia que tiene a este tema. Orgulloso de la pelea que van dando los integrantes del Comitato frente a todos los problemas que conlleva organizar algo así de la nada. Expectante, a la espera de buenas noticias entre tanta incertidumbre.
Y misteriosamente, seguro de que al final, de alguna manera, vamos a ganar. No sé por qué, pero siento desde el inicio que este Decreto no es el final de nada y que vamos a salir airosos de este capítulo.
Noticia… ¿Inesperada?
Aun así, ya en esta aventura estamos a 24 de abril, la votación en Senado no ha terminado, las enmiendas son realmente algo inesperado por el tenor no tibio, sino menos que tienen… pero surge una noticia inesperada: La Lega se opone al Decreto, entiende que no coincide con lo que piensan y que fomenta el Ius Solis, con el cual no están de acuerdo, en desmedro del Ius Sanguinis, que de alguna manera que no termino de entender yo a pesar de ser Licenciado en Relaciones Internacionales, ellos entienden así.
No pregunto, no me quejo, nada. Todo bien. Cualquier cosa que vaya en contra del Decreto de la vergüenza está bien. Porque nosotros, el CIDL y los millones de personas que tenemos atrás que no se ven (y que muchos ni están enterados que los defendemos) estamos en contra.
De arriba un rayo, decía mi abuela y si la Lega se opone, genial. Menos votos para aprobar este mamarracho. Cierra bien el 24. El 25 es el día que explota de vistas el Instagram del CIDL por primera vez, gracias al video de Meloni en Argentina en noviembre, diciendo aquello de que los descendientes de italianos son la mejor red consular que Italia jamás haya tenido.

La lucha por la Ciudadanía Italiana: lo que falta
Mañana se los cuento, junto a otras cosas más que fueron pasando. Por ahora, nos quedamos con esa buena noticia del 24 de abril, día en que la Lega por primera vez se expresa en contra. Hay mucha tela para cortar. Vendrá de todo, hoy es 28 de abril y nos acercamos poco a poco al momento en que empezamos a escribir en presente. Tres días restan por contar para llegar al presente, que nos va a encontrar en la Piazza del Campidoglio colmada el 3 de mayo. Seguimos mañana.
(*) Licenciado en Relaciones Internacionales








Nosotros los hijos de italianos nacidos en el extranjero estamos en contra del decreto tajani ya que viola tajantemente nuestro derecho a la ciudadanía italiana. Viva Italia viva el Ius Sanguini
**Asunto:** Declaración de desacuerdo con el Decreto Tajani
Estimados:
Me dirijo a ustedes como hijo de italiano nacido en el extranjero para expresar mi desacuerdo con el Decreto Tajani. Considero que este decreto afecta negativamente los derechos y la identidad de quienes, como yo, tienen raíces italianas y han contribuido a mantener viva la cultura y los valores de Italia fuera de sus fronteras.
Es fundamental reconocer que la diáspora italiana ha sido un pilar importante en la promoción de la imagen de Italia en el mundo. Limitar o modificar los derechos de los descendientes de italianos en el extranjero no solo es injusto, sino que también desconoce el impacto positivo que hemos tenido en la construcción de puentes culturales y económicos entre Italia y otros países.
Por lo tanto, solicito que se reconsidere este decreto y se adopten medidas que reflejen el respeto y la inclusión hacia todos los italianos, independientemente de su lugar de nacimiento.
Viva Italia.