Medina de Las Torres tiene más de 100 viviendas desocupadas y ofrece alquileres desde los 300 euros. Ante el envejecimiento de su población y la constante pérdida de habitantes, los vecinos se organizan y ensayan estrategias para alentar la radicación de extranjeros como nuevos pobladores. Te contamos qué ofrecen y la experiencia de un argentino que vive en la localidad.
España necesita a los inmigrantes
Vivir en España es el sueño de muchos sudamericanos, pero también de muchos europeos. Su economía ha adquirido un importante impulso en los últimos años y hoy es uno de los países que más crece. Pero el costo de la vivienda es uno de los mayores miedos.
Según un informe publicado por eleconomista.es, el banco de inversiones norteamericano JP Morgan sostiene que una de las claves del crecimiento español es, justamente, la facilidad con la que se integran los inmigrantes latinoamericanos, cuya población ha crecido en los últimos años y están ocupando puestos claves de la economía donde había un gran déficit de mano de obra.
A pesar de que existen sectores de la política que quieren limitar la inmigración y culpan a los inmigrantes de problemas como la inseguridad, el desempleo o el gasto público; hoy España necesita con desesperación hacer crecer su población económicamente activa para que su actividad no se detenga.
A esta problemática se le suma la de la llamada «España vaciada», que refiere a la gran concentración de la población en los principales centros urbanos del país (con problemáticas consecuentes como el aumento del valor de la vivienda, el encarecimiento del costo de vida y una mayor inflación de precios), mientras que amplios sectores del país siguen perdiendo habitantes y cerrando viviendas, instituciones y servicios, con la consecuente pérdida de la calidad de vida de sus pobladores.
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Extremadura, una región llena de oportunidades
En ese contexto, Extremadura es una de las regiones de España con mayor déficit demográfico y depresión económica. Según un informe difundido por el Instituto Nacional de Estadísticas de España, la región ha logrado por primera vez en 2024 dejar de caer, gracias al crecimiento de su población inmigrante (principalmente colombianos, venezolanos y marroquíes).
Extremadura tiene un alto número de localidades con decrecimiento poblacional, muchas de ellas con menos de 3 mil habitantes, lo que ha llevado a la sanción de una ley en 2022 conocida como ley de reto demográfico, y que establece medidas urgentes para frenar la despoblación.
La norma establece ventajas fiscales que se establecen para quienes vivan en las localidades de menos de 3 mil habitantes, y otras medidas como mantener abiertas las escuelas rurales cuando tengan al menos 5 alumnos, promoción a la compra de vivienda, que los servicios básicos se encuentren a menos de 30 minutos, un Plan de Empleo Joven o el fomento de la incorporación a la actividad agraria y el reconocimiento de la mujer en el medio rural, entre otras.
Medina de las Torres, un pueblo tranquilo que abre sus brazos a los inmigrantes
Medina de las Torres es un pequeño pueblo ubicado en Badajoz, en la región española de Extremadura, cerca de la frontera con Portugal. Este pequeño poblado ubicado a 75 kilómetros al sur de Mérida (la capital de Extremadura) tiene actualmente menos de 2 mil habitantes, pero supo tener tiempos mejores.
Según datos censales, fue en la década de 1940 cuando el pueblo tenía más del doble de habitantes que en la actualidad. Desde entonces, su población no ha dejado de decrecer y hoy es parte de la llamada “España vaciada”, el interior del país que se quedó sin población cuando el hambre y el desarrollo industrial de las grandes ciudades españolas empezó a arrastrar a las familias rurales a viviendas urbanas en busca de mejores oportunidades de vida.
Hoy, Medina es otra de tantas localidades del interior español que luchan por sobrevivir a la despoblación. Paradójicamente, el aumento vertiginoso en los precios de la vivienda en las ciudades grandes como Barcelona, Valencia o Madrid, hace que cada vez más personas, sobre todo los nómadas digitales, busquen lugares más pequeños, económicos y tranquilos para radicarse. Es allí donde Medina se muestra como una buena oportunidad.

Medina de las Torres fue fundada como “Contributa Iulia Ugultunia” en tiempos de los romanos. Supo ser una importante ciudad donde se recogían los tributos de toda la región y un paso ubicado en una importante ruta de la antigüedad.
Hoy, la población del pueblo decrece lentamente y amenaza a su población. La caída en el número de habitantes de los pueblos hace muchas veces que su oferta comercial, cultural y de servicios también vaya decayendo, por lo que su población se traslada a viviendas en las ciudades más grandes, profundizando aún más el problema.
Un alcalde joven con nuevas ideas para el pueblo
Si bien el envejecimiento de la población es uno de los problemas de Medina de las Torres, el pueblo también cuenta con el alcalde más joven de toda la región. Isaac Rodriguez Dominguez, con 23 años de edad, es el reflejo de un pueblo que apuesta por las nuevas generaciones.
“Lo primero que Medina tiene para ofrecer es la calidad de vida que brindan pueblos como el nuestro”, indica, al tiempo que destaca el la predisposición de los vecinos para acoger a los nuevos pobladores. “Somos personas cercanas, simpáticas, que se preocupan por los demás”, resalta.
El alcalde también indicó que la localidad cuenta con todos los servicios básicos, y enumeró el consultorio médico que atiende por la mañana, la escuela de educación infantil y primaria, además de los servicios al ciudadano del ayuntamiento y demás ofertas comerciales que brindan las empresas locales.
Las actividades culturales y deportivas de Medina (que cuenta con una gran piscina pública para la temporada de verano), son otras apuestas de la localidad para atraer nuevos pobladores. El pueblo también cuenta con una programación cultura en febrero, que lleva el nombre de “Contributa lúdica” y que consiste en la recuperación del pasado romano de la localidad.

“Quiero invitar a todas las personas que quieran conocer nuestra localidad, tenderles la mano, y ponerme a disposición para cualquier consulta que necesiten hacer sobre cómo sería vivir en Medina de Las Torres. Invitarlos a conocer este maravilloso pueblo, su maravillosa gente, porque merece la pena apostar por vivir en Medina de las Torres”, finalizó.
Medina Crece, una iniciativa de la sociedad civil para relanzar el pueblo
Pero la sociedad civil también se ha movilizado para luchar contra la despoblación. La asociación Medina Crece, nació en Medina de las Torres con el objetivo de visibilizar la localidad, mostrar las ventajas de vivir en un lugar con mayor calidad de vida y tranquilidad, y facilitar los procesos de radicación de nuevos habitantes en el pueblo.
Pepa Guillén, artista local y presidenta de la organización, afirma que “hay muchos pueblos bonitos donde vivir, y Medina de Las Torres es uno de ellos”, y destaca la tranquilidad de vivir en un lugar donde los niños juegan en la calle, la vivienda es más económica, se respira aire puro y se puede caminar por el campo a pocas cuadras del centro de la localidad.
«Medina Crece surge como una herramienta ante ese problema que tenemos la mayoría de los pueblos españoles. En marzo cumpliremos 5 años y de una forma u otra hay mucha gente apoyando el proyecto, desde los que aportan dinero , buscan nuevos socios, comparten nuestro proyecto, hacen manualidades, etc; hasta los y las que aportan materiales para vender de segunda mano o reciclar», explica Pepa. La artista destacó que son casi 400 socios y socias y siguen creciendo.
Desde su fundación, Medina Crece impulsa actividades que buscan apoyar a las personas que quieren radicarse en el pueblo. Desde un relevamiento de viviendas cerradas (para alquiler, refacción o venta), hasta actividades culturales como murales en la vía pública, o intervenciones artísticas con frases escritas en pañuelos en las ventanas, Medina Crece busca visibilizar la localidad, hacerla conocida para quienes buscan un lugar dónde vivir.
“Hacemos un poco de intermediarios entre las personas que quieren vivir aquí y quienes pueden ofrecer una vivienda en alquiler o venta. Somos como un familiar que te recibe y acompaña cuando llegas a un nuevo lugar”, explica Pepa.

Guillén está convencida de que los inmigrantes son la gran apuesta para recuperar población en la localidad. “Medina es un pueblo sin prejuicios, muy amigable. Aquí conviven familias jóvenes de origen africano, sudamericanas, y habitantes de toda la vida. Es algo dificil de describir en palabras, es mejor venir y conocer”, agregó.
«El proyecto que más visibilidad da a Medina Crece es el de arte en la calle. Los murales son de grandes artistas y nos estamos convirtiendo en un referente a nivel regional», también agregó que «el trabajo pedagógico, con colegios e institutos es muy interesante» y dijo que «vienen a ver nuestras pinturas y participan activamente de nuestro proyecto de animación a la lectura aportando sus propios textos».
Respecto a la radicación de nuevos vecinos, Pepa afirma que el pueblo tiene más de 100 viviendas desocupadas y que se pagan alquileres a partir de los 300 euros, pero no todas las viviendas están en condiciones de ser habitadas. «Medina tiene un montón de carencias a nivel de negocios, que también son oportunidades para quien quiera emprender», agregó.
Ventajas y desafíos de vivir en Medina
Nico es un joven argentino que vive hace casi un año en Medina. Conoció la localidad por redes sociales, gracias al trabajo de difusión de Medina Crece, y contactó a Pepa, quien hizo el puente con una persona que quería alquilar una vivienda.
Hoy Nico vive en el pueblo junto a su esposa y su pequeña hija. Pagan un alquiler de 300 euros y consiguieron comprar un automóvil por 700 euros, con el que hacen compras en Zafra, la localidad grande de la zona. Su vivienda es una casa con patio y un gallinero, y destacan la calidez de la gente desde el primer día.
“Aquí los chicos juegan en la calle, estamos muy contentos de haber encontrado este lugar”.
Como Nico, son cada vez más los inmigrantes que buscan lugares pequeños donde radicarse y llevar adelante vidas más tranquilas, con viviendas asequibles. Vivir en Medina también presenta algunos desafíos, como el transporte público que tiene muy poca frecuencia.
Vivir en Medina implica un cambio de ritmo y modo de vida, pero caminar por los campos ganaderos y llenos de olivares a pocas cuadras de las viviendas, brinda una sensación de tranquilidad indescriptible.
Cómo saber más sobre vivir en Medina de Las Torres
Para quienes piensan en la posibilidad de radicarse en Medina de Las Torres pueden solicitar más información al Ayuntamiento de Medina de Las Torres, o a la asociación Medina Crece, en los siguientes links.







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