En 2023, más de 8500 migrantes murieron en el mundo mientras buscaban una vida mejor. El número de muertes creció un 20% respecto al año anterior. El Mediterráneo es el peor escenario.
Cada vez más muertes
El 2023 fue el año más mortífero para la migración del mundo. El dato fue publicado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) esta semana. Según un documento, la Ruta del Mediterráneo (desde el norte de África a Europa), conocida como la ruta de la muerte, sigue siendo la más peligrosa para los migrantes.
Un informe publicado este miércoles por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), dependiente de la ONU, indica que en 2023, 8565 personas murieron en las rutas migratorias de todo el mundo. Se trató del año más letal para los migrantes del mundo desde 2014.
«El número de muertos en 2023 representa un trágico aumento del 20% en comparación con 2022, lo que pone de relieve la necesidad urgente de actuar para evitar más pérdidas de vidas», afirma el informe publicado el miércoles. El estudio fue elaborado en el marco del proyecto «Migrantes Desaparecidos», mediante el cual la organización documenta muertes y desapariciones en contextos de migración en todo el mundo.
«Estas horripilantes cifras recopiladas por el Proyecto Migrantes Desaparecidos también son un recordatorio de que debemos volver a comprometernos a tomar mayores medidas que puedan garantizar una migración segura para todos, de modo que dentro de 10 años, las personas no tengan que arriesgar sus vidas en busca de una vida mejor. «, afirmó el Director General Adjunto de la OIM, Ugochi Daniels.

Pérdidas evitables
El documento de la ONU indica que el número de muertos del año pasado superó el récord anterior de 8.084 personas muertas en 2016, y señala como principal causa a “la falta de vías seguras y reguladas” lo que “obliga a miles de personas a emprender rutas migratorias peligrosas”.
Durante 2023, la vía más peligrosa para la migración fue nuevamente el Mar Mediterráneo, con al menos 3.129 muertes en 2023 cuando los migrantes intentaban llegar a Europa. Esta cifra representa el mayor número de muertes en esta ruta desde 2017, según el organismo.
En ese escenario, la organización médico humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF), actúa con un buque de rescate a personas que se encuentran en peligro de vida en el mar. “Después de cada rescate, ofrecimos asistencia médica y psicológica a las personas supervivientes, muchas de los cuales tenían hipotermia, quemaduras de combustible y mareos”.
MSF también difundió que las personas rescatadas del mar, suelen también presentar afecciones de la piel y dolores corporales generalizados, los cuales, a menudo, sufren como consecuencia de las nefastas condiciones de vida y la violencia sufrida en Libia. Incluso indican que muchas de las personas rescatadas afirman haber sido víctimas de tortura o violencia sexual.
“En una operación en el mes de junio, nuestro equipo rescató a decenas de personas de un bote de goma que se había desintegrado. Se ahogaron unas 30 personas, y no pudimos reanimar a una mujer que habíamos subido a bordo”, expresó una integrante de la organización.
La migración y el peligroso camino hacia la seguridad
En un desagregado del informe, en 2023 se registró un elevado número de muertes de inmigrantes en África (1.866) y Asia (2.138). En África, muchas de ellas ocurrieron en el desierto del Sahara y en la ruta marítima hacia las Islas Canarias de España . En Asia, un gran número de refugiados rohingya y afganos perdieron la vida.
El ahogamiento representó poco más de la mitad del total de muertes de migrantes en 2023, según el informe. El nueve por ciento de las muertes fueron causadas por accidentes automovilísticos y el 7% por violencia.
Además, se indicó que, en lo que va de 2024, 512 migrantes ya han perdido la vida en distintos puntos del planeta.








Me parece muy bien que haya organizaciones que se encarguen de orientar y asistir a las personas que quieren emigrar o que necesiten emigrar. Los jovenes tienen la oportunidad de orientar su vida a aprovechar las oportunidades y los viejos tener algun cabo del que agarrarse y rescatarse de algo que no pinta bien.
Yo en mi caso pertenezco a la categoria de los viejos, apuesto a que se algo bueno para los viejos y para los jovenes que tienen el amplio credito de la vida por delante y el derecho a la felicidad.