Nueva York avanza con un ambicioso proyecto ferroviario que promete transformar la movilidad entre Brooklyn y Queens. La nueva línea férrea contempla un nuevo tren a Brooklyn que conectará zonas densamente pobladas mediante un tren ligero que impactará a miles de residentes. Conocé cómo será el recorrido y su integración.
Después de años de planificación y debates sin avances concretos, el Gobierno del Estado de Nueva York anunció el ingreso formal del Interborough Express (IBX) en su fase de diseño e ingeniería.
Este nuevo sistema de tren ligero conectará Brooklyn y Queens a través de una línea ferroviaria de carga reutilizada, y contará con 19 estaciones distribuidas a lo largo de 22,5 kilómetros.
La gobernadora Kathy Hochul celebró este hito como un paso clave hacia una infraestructura más inclusiva, moderna y eficiente, capaz de beneficiar a cerca de 900.000 personas que viven cerca del trazado.
El nuevo tren, cuya construcción comenzaría a mediados de 2025, atravesará una serie de barrios históricamente desconectados entre sí y reducirá drásticamente los tiempos de viaje entre Sunset Park y Jackson Heights.
La obra, que costará 5.500 millones de dólares, busca ofrecer una alternativa real al tránsito por Manhattan, integrando además el IBX con 17 líneas de metro, 50 rutas de autobuses y dos estaciones del Long Island Rail Road (LIRR). La expectativa es que, una vez operativo, transporte a 160.000 pasajeros por día.
¿Cómo será el nuevo tren a Brooklyn de Nueva York?
El Interborough Express (IBX) será una línea de tren ligero que aprovechará la infraestructura ferroviaria de carga actualmente en desuso para reconvertirla en un moderno corredor de transporte público.
El trayecto abarcará 22,5 kilómetros —14 millas— desde Bay Ridge en Brooklyn hasta Jackson Heights en Queens, cruzando una serie de barrios con alta densidad poblacional y necesidades críticas de conectividad.
Contará con 19 estaciones ubicadas estratégicamente en vecindarios como Sunset Park, Kensington, Flatbush, Brownsville y East New York en Brooklyn, y Ridgewood, Elmhurst y Maspeth en Queens.
Este trazado fue diseñado para maximizar el acceso a comunidades tradicionalmente marginadas en cuanto a infraestructura de transporte directo entre distritos.
Una de las grandes promesas del proyecto es el tiempo de viaje: se estima que el recorrido completo tomará apenas 32 minutos, una mejora significativa frente a los 60 o incluso 90 minutos que actualmente se requieren, en algunos casos, con transbordos múltiples por Manhattan.
Será el primer sistema de transporte rápido completamente nuevo dentro de los cinco distritos de la ciudad desde 1937, cuando se inauguró la línea Crosstown, actual línea G.
Esta decisión responde a una planificación de largo plazo orientada a redensificar y fortalecer las conexiones transversales, en lugar de continuar saturando el eje Manhattan-céntrico del sistema actual.
Además, el IBX no implicará el cierre de calles ni grandes obras de demolición, ya que reutiliza infraestructura existente. Esto permitirá acelerar la construcción y reducir costos, así como el impacto ambiental y social durante la fase de obras.
¿Cómo se acoplará el nuevo Tren a Brooklyn con el sistema de transporte de Nueva York?
La integración del Interborough Express con el sistema de transporte actual de Nueva York será uno de sus pilares fundamentales.
De acuerdo con la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), la nueva línea permitirá conexiones con 17 líneas de metro —incluidas la A, C, E, N, Q, R, 2, 3, 5, 7, B, D, F, M, J, Z y L—, además de 50 rutas de autobús y dos estaciones del Long Island Rail Road (LIRR).
Esta extensa red de conexiones reducirá drásticamente la necesidad de desplazarse a través de Manhattan para conectar Brooklyn con Queens, una ruta que actualmente obliga a la mayoría de los pasajeros a realizar múltiples transbordos.
El IBX facilitará trayectos más directos y rápidos entre puntos clave de ambos distritos.
La compatibilidad del sistema con la MetroCard y el sistema OMNY —el moderno sistema de pago sin contacto de la MTA— también está en evaluación, lo cual garantizaría una experiencia fluida para los pasajeros sin necesidad de adquirir boletos separados o utilizar plataformas diferentes.
Además, esta integración permitirá que el nuevo tren absorba parte del crecimiento proyectado de la demanda de transporte para la próxima década. Se espera que, con 160.000 pasajeros diarios, el IBX se convierta en el sistema de tren ligero con mayor volumen de usuarios de Estados Unidos.
Durante la fase de diseño, que comienza en verano de 2025, se definirán los aspectos técnicos clave para esta integración: cómo serán las estaciones, qué tipo de trenes se usarán y cómo se facilitarán los trasbordos sin generar cuellos de botella en las líneas ya existentes.

¿Qué impacto se espera registrar en la vida de los residentes de Nueva York con el nuevo tren?
La construcción del Interborough Express tendrá un profundo impacto social, especialmente en las comunidades directamente vinculadas al corredor.
Según datos oficiales, más del 70% de los residentes de la zona son afroamericanos o latinos, el 50% de los hogares no cuenta con un vehículo propio, y el 30% vive por debajo del 150% del umbral de pobreza. A ello se suma que uno de cada cuatro vecinos tiene dominio limitado del inglés.
El acceso rápido y directo al transporte público podrá transformar el acceso a empleos, servicios de salud y educación para estos sectores, y reducir notablemente los tiempos de traslado diarios. Se estima que unos 260.000 trabajadores que desarrollan su actividad a lo largo del corredor se verán beneficiados.
Además del impacto económico y de movilidad, el IBX representa una inversión estratégica en infraestructura inclusiva, diseñada no solo para mover personas sino también para cerrar brechas históricas en la planificación urbana de Nueva York.
La mejora de la conectividad transversal es clave para una ciudad que ha crecido en torno a ejes verticales con epicentro en Manhattan.
El proyecto también busca alentar el desarrollo económico a lo largo del corredor. Nuevas estaciones pueden fomentar la apertura de comercios, mejorar el valor de las propiedades y revitalizar barrios que durante años han carecido de inversión pública sostenida en infraestructura.
Por último, la obra incluye instancias de participación comunitaria. La MTA y el consorcio de diseño —formado por las empresas Jacobs y HDR— desarrollarán estudios ambientales y consultas públicas para adaptar el diseño final a las necesidades reales de los barrios afectados.







