Los italianos en todo el mundo ya están recibiendo los sobres para participar del referéndum sobre la reforma de la justicia, y Daniel Taddone, referente de los italianos residentes en el exterior, responde las principales preguntas sobre el tema.
Las claves:
Los italianos frente a un referéndum histórico
El Gobierno italiano quiere cambiar la Constitución con un referendum. Su principal argumento es que quiere separar las carreras de fiscales y jueces, que actualmente son paralelas y permiten los pases (un juez puede pasar a ser fiscal y un fiscal a juez).
La iniciativa no sorprende a nadie. Era parte de la plataforma de la alianza derechista en su postulación de 2022. Fundamentalmente era una bandera que sostenía el partido Forza Italia, partido de Silvio Berlusconi, planteando que en la justicia italiana los fiscales (que tienen el deber de acusar e instruir las causas judiciales) y los jueces (responsables de juzgar y definir las sentencias) eran parte de un mismo gremio, de un mismo “equipo”, y que era necesario separar ambas carreras para asegurar imparcialidad.
El planteo tiene mucho que ver con el hecho de que Berlusconi fue un primer ministro muy acorralado por la justicia en diferentes causas relacionadas con la corrupción, y su partido siempre denunció que todo se trataba de una suerte de “lawfare”, o persecución judicial, propia de que la justicia actuaba como una corporación y que en muchas oportunidades intentaba entrometerse en la política.
Desde la oposición sostienen que la separación de las carreras ya existe, y que apenas el 1 % de los jueces o fiscales se cambian de carrera al año, un porcentaje demasiado irrelevante como para justificar una modificación de la Constitución.
En cambio, señalan otros aspectos de la reforma, como el hecho de que se pretenda modificar los organismos de control de la conducta de los jueces y fiscales, dándole más participación en los mismos a los representantes del Parlamento y así aumentando la injerencia de la política en el control de los jueces.
Entrevista con Daniel Taddone y Alfredo Dolce
Sobre este tema, el presidente de Natitaliani e integrante del CGIE (Consejo General de los Italianos en el Exterior) en nombre de Brasil, Daniel Taddone, junto con el activista por la ciudadanía italiana en Uruguay, Alfredo Dolce, serán entrevistados por InfoCivitano este domingo a las 18 (hora de Buenos Aires y Montevideo), 22 horas en Roma.
En la conversación responderán las principales preguntas que existen sobre el tema, así como las que formule el público participante mediante la plataforma Instagram.
Para participar de la entrevista, debes seguir la cuenta de Instagram de InfoCivitano. Puedes acceder a ella haciendo clic en el siguiente enlace: Instagram de InfoCivitano.
También puedes inscribirte a la entrevista para recibir un recordatorio minutos antes y adelantar tus preguntas para que sean formuladas a los entrevistados, completando el formulario del siguiente enlace:
Formulario de inscripción a la entrevista y envío de preguntas.
Por qué vamos a votar si la ley ya se aprobó
El proyecto de reforma judicial (conocido como ley Nordio, por el nombre del ministro de Justicia) ya fue aprobado por la mayoría del oficialismo en el Parlamento en 2025, pero no alcanzó la mayoría agravada que requieren las reformas que modifican la Constitución. Es por eso que, para quedar firme, el proyecto necesita el respaldo de un referéndum constitucional, una consulta a la ciudadanía que tiene reglas muy particulares.
Para comenzar, a diferencia de los referéndums abrogatorios, no necesita un quórum para ser válido. Los ciudadanos que participen, cualquiera que sea su número, decidirán por mayoría el destino de la reforma.
La discusión en torno a la reforma se desarrolló en un clima de tensión y agresión por parte del Gobierno contra el Consejo de la Magistratura italiana, al que un ministro llegó a acusar de conductas “cuasi mafiosas”.
El propio presidente de Italia, Sergio Mattarella, intervino en la discusión asistiendo a una sesión del Consejo de la Magistratura y dio un discurso donde apeló al respeto hacia todas las instituciones de la República, en clara alusión a las agresiones que el Gobierno lanzaba contra el poder judicial.
Si bien todas las organizaciones políticas que representan a los italianos en el exterior señalan la importancia de que los italianos que están fuera de Italia participen de esta consulta (para demostrar compromiso con Italia y rebatir el discurso del Gobierno de que los italianos en el exterior solo quieren el pasaporte para viajar por el mundo), hay un debate entre quienes quieren apoyar la reforma del Gobierno (el MAIE) y quienes se oponen (el PD y las demás organizaciones de descendientes).
Desde las organizaciones de descendientes señalan la importancia de que el Gobierno no gane más poder frente a un poder judicial ya avasallado por Meloni, y que debe decidir el destino de miles de juicios de reconocimiento de ciudadanía italiana por descendencia. Además, plantean la necesidad de enviar un mensaje político de límites al poder de Meloni, cuyo Gobierno ha sido el más agresivo contra los derechos de los italianos en el exterior en toda la historia de la República.
El MAIE, en tanto, sigue sosteniendo su respaldo al Gobierno de Meloni a pesar de las políticas contrarias a los derechos de los descendientes y de los residentes en el exterior. Para justificar su apoyo sostienen que esta reforma no es política y que mejorará la justicia, algo que es refutado desde la oposición e incluso desde algunos discursos del propio Gobierno.
Y tú, ¿ya recibiste el voto para el referéndum? ¿Ya sabes lo que vas a votar o ya emitiste tu voto? Te leemos en los comentarios.


Aún no recibí el voto para el referendum y me encantaría votar. Creo q es importante participar. Solicitaré x mail el duplicado para votar
No he recibido ninguna documentación en mi domicilio para poder votar
Mi esposo y yo siempre queremos botar pero nunca nos llega para votar. Hemos hecho reclamos pero no obtuvimos respuesta y creemos tener el derecho a votar. Que deberíamos hacer ?
Hay posibilidad de adquirir la ciudadania italiana para un bisnieto