El 12 de octubre marcará un cambio importante para quienes deseen viajar a Europa: comenzará a aplicarse el Sistema de Entradas y Salidas (EES). Se trata de un registro digital que reemplazará los sellos en pasaportes y que afectará a todos los viajeros de países no miembros de la Unión Europea.
La implementación del EES será progresiva en las fronteras exteriores de los países que integran el espacio Schengen y su aplicación total deberá estar lista a más tardar en abril de 2026. Afectará a todas las personas que deseen viajar a Europa.
El objetivo que se plantea este nuevo requisito es, según las autoridades migratorias, modernizar los controles, reducir tiempos de espera, aumentar la seguridad y prevenir la migración irregular.
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¿Cómo funcionará el nuevo sistema de entradas y salidas para viajar a Europa?
El Sistema de Entradas y Salidas (EES) es una herramienta digital diseñada para registrar de manera automatizada los cruces de frontera de los nacionales de países no miembros de la Unión Europea.
A partir del 12 de octubre de 2025, cada viajero que ingrese o salga de los países que aplican el sistema quedará registrado electrónicamente, en lugar de recibir el sello físico en su pasaporte.
Este mecanismo se aplicará en 29 países europeos, entre ellos Alemania, España, Francia, Italia, Portugal, Grecia, Suecia y Suiza, entre otros.
El proceso será progresivo, lo que significa que los controles electrónicos no estarán disponibles en todas las fronteras desde el primer día, sino que se irán habilitando gradualmente hasta alcanzar la plena implementación el 10 de abril de 2026.
El EES recogerá datos biométricos, como huellas dactilares e identificación facial, junto con información básica del pasaporte.
Esta recopilación permitirá a las autoridades migratorias llevar un control más preciso de las entradas, salidas y posibles rechazos de viajeros. La duración de las estancias también será supervisada para evitar que personas excedan el límite de 90 días dentro de un período de 180 días.
El sistema será obligatorio para todos los nacionales de países no pertenecientes a la UE que viajen por estancias cortas, independientemente de si necesitan o no un visado. En la práctica, esto significa que incluso turistas de países con entrada sin visado deberán registrarse en cada cruce de frontera.
¿Cuáles son las consideraciones que deberás tener desde octubre para viajar a Europa?
A partir del inicio del sistema, todos los viajeros deberán prever que los controles en frontera serán distintos a los actuales.
El registro digital tomará algunos minutos adicionales en los primeros ingresos, sobre todo en aeropuertos y pasos terrestres con gran afluencia, ya que implicará la toma de datos biométricos y la verificación facial.
Aunque los países europeos han destacado que este proceso será más rápido que el sellado manual del pasaporte una vez estabilizado, se recomienda llegar con tiempo suficiente al aeropuerto para evitar contratiempos. Las autoridades prevén que la adaptación inicial pueda generar demoras.
Otra consideración clave es que los viajeros que ya tengan un historial en el sistema podrán pasar de manera más ágil en visitas posteriores, gracias a la opción de autoservicio. Esto permitirá reducir las colas y facilitará el tránsito fronterizo.
Sin embargo, la primera vez que se crucen las fronteras bajo el EES será inevitable realizar el registro completo.
Los viajeros frecuentes deben tener presente que el cálculo de los 90 días en un período de 180 se realizará de manera digital y unificada para todos los países Schengen.
Esto significa que no habrá margen de error en el cómputo de días de estancia, lo que obliga a planificar los viajes con mayor cuidado para no exceder los límites.

¿Cómo deberás prepararte para viajar a Europa desde el 12, según un especialista?
La preparación comienza por conocer con claridad a quiénes aplica el sistema. El EES afectará a todos los ciudadanos de países no miembros de la Unión Europea, salvo en casos de exención específicos.
Entre los exentos se encuentran los residentes legales en la UE, los titulares de visados de larga duración, diplomáticos acreditados, miembros de las fuerzas armadas en misión y nacionales de Andorra, Mónaco, San Marino y el Vaticano.
Un especialista en movilidad internacional recomienda llevar siempre documentación en regla y asegurarse de que el pasaporte tenga al menos seis meses de vigencia.
También sugiere tener en cuenta que el registro biométrico puede requerir tiempo extra la primera vez, por lo que conviene anticipar la llegada a aeropuertos y estaciones internacionales.
Los viajeros con dudas sobre su situación deberán consultar previamente con el consulado del país de destino o en las páginas oficiales de la Unión Europea, donde se actualizan los criterios de aplicación del sistema.
De este modo, podrán confirmar si les corresponde el registro o si se encuentran dentro de las categorías de excepción.
Además, se aconseja planificar los viajes considerando los plazos exactos de estancia. El sistema registrará cada cruce de frontera y calculará automáticamente el período autorizado.
Esto impedirá prolongar la estadía más allá de los 90 días sin el visado correspondiente, lo cual podría generar sanciones o restricciones en futuros viajes.
¿Qué ventajas tiene el EES y qué países deberán aplicarlo para viajar a Europa?
El EES trae consigo varios beneficios tanto para los viajeros como para las autoridades. Una de sus principales ventajas es la modernización de los controles, eliminando el antiguo sello físico y sustituyéndolo por un sistema digital más rápido y seguro.
Los viajeros podrán disfrutar de pasos fronterizos más ágiles gracias a quioscos de autoservicio y la posibilidad de facilitar sus datos con antelación. Esto reducirá las esperas, especialmente en aeropuertos de gran tráfico turístico como los de Madrid, París, Roma o Ámsterdam.
Para los países europeos, el EES representa una herramienta fundamental en la lucha contra la migración irregular. El registro biométrico permitirá identificar con precisión a cada viajero y evitar el uso de identidades falsas.
También será un mecanismo clave para localizar a quienes excedan el tiempo máximo de permanencia permitido.
En materia de seguridad, el sistema facilitará a las fuerzas del orden y autoridades fronterizas el acceso a información actualizada sobre entradas y salidas, ayudando en la detección de riesgos potenciales y en la prevención de delitos graves o terrorismo.
El EES se aplicará en todos los países del espacio Schengen más los asociados, lo que incluye a Alemania, Francia, España, Italia, Portugal, Grecia, Suecia, Suiza, Noruega, Islandia, entre otros.
En total, 29 países estarán bajo este régimen, lo que implica que cualquier viaje de corta estancia a Europa desde un país no miembro de la UE quedará registrado en esta plataforma.







