En medio de un endurecimiento sin precedentes de la política migratoria, un agente federal detalla cómo actúa el organismo encargado de las deportaciones y qué criterios se aplican en las detenciones contra residentes sin ciudadanía americana. El testimonio permite entender a quiénes apuntan los operativos y qué precauciones recomiendan desde adentro.
En Estados Unidos, las detenciones de personas sin ciudadanía americana se multiplicaron durante 2025 y comienzos de 2026 en el marco de una política migratoria más agresiva.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) encabeza estos operativos, que se realizan en distintas ciudades del país, tanto en espacios públicos como privados, y que afectan a residentes con y sin antecedentes penales.
Según explicó una fuente que se autoreferenció como agente del ICE, las acciones responden a directivas federales impulsadas por la administración de Donald Trump, que amplió el presupuesto, el personal y las atribuciones de la agencia.
El objetivo declarado, de acuerdo a la fuente, es reforzar el control migratorio y la seguridad nacional, aunque en la práctica las detenciones alcanzan a un universo cada vez más amplio de personas no ciudadanas, incluso aquellas con trámites migratorios en curso o estatus temporales vigentes.
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¿A quiénes persiguen los agentes de ICE entre los residentes sin ciudadanía americana?
De acuerdo con la fuente consultada, el discurso oficial del ICE sostiene que las prioridades son las personas consideradas una amenaza para la seguridad pública o nacional.
Esto incluye a quienes tienen antecedentes penales graves, vínculos con organizaciones criminales o una orden final de deportación vigente. Sin embargo, esa definición se amplió notablemente en la práctica, advierte el agente, quien solicitó que su identidad sea tratada con celoso secreto.
“Desde enero de 2025, las detenciones ya no se concentran únicamente en cárceles o prisiones, sino que se trasladaron a comunidades, barrios, lugares de trabajo y espacios públicos. Más del 60 % de las personas arrestadas en los operativos que llamamos comunitarios no contaban con antecedentes penales significativos”, dijo.
El agente reconoció que hoy “cualquier persona sospechada de no tener estatus migratorio válido” puede convertirse en objetivo, incluso si lleva años en el país o tiene vínculos familiares con ciudadanos estadounidenses.
La falta de ciudadanía americana podría convertirse así en uno de los factores comunes que habilite la intervención. “Lo sabremos con el tiempo. Lo cierto es que cada vez tenemos más registros de este tipo de redadas y las órdenes son elocuentes”, comentó.
También están bajo vigilancia –según el agente– quienes tienen documentos vencidos, cambios de domicilio no reportados o procesos migratorios inconclusos.
“La noción de ‘prioritarios’ se volvió más difusa y genera incertidumbre”, declaró.
Dicho de otro modo, “prioritarios” solía aludir a perfiles claramente definidos. Por ejemplo, a personas con antecedentes penales, casos vinculados a seguridad pública o situaciones de fraude migratorio evidente. Sin embargo, ahora se incluyen situaciones administrativas comunes.
En ese sentido, contar con trámites migratorios inconclusos puede ser una trampa para los residentes temporales. “Ya no queda claro qué tan grave debe ser una falta para convertir a alguien en ‘prioritario’”, completó el agente.
¿Cómo realizan su tarea los agentes del ICE y qué tipo de detenciones practican contra residentes?
La estructura del ICE se apoya principalmente en la Oficina de Detención y Deportación (ERO), encargada de ejecutar las leyes migratorias dentro del país.
Su trabajo se basa en bases de datos biométricos, información compartida con policías locales y programas de cooperación como el 287(g), que delega funciones migratorias a fuerzas estatales y municipales.
“Las detenciones pueden producirse tras controles de tránsito, verificaciones de identidad, operativos en vecindarios o seguimientos prolongados”, detalló la fuente.
El agente explicó que muchos arrestos se concretan cuando la persona sale de su vivienda, precisamente para evitar conflictos legales por el ingreso a domicilios.
No obstante, un memorando interno habilitó recientemente el ingreso a viviendas con órdenes administrativas del propio ICE, sin necesidad de una orden judicial firmada por un juez, siempre que exista una orden final de deportación.
“Esta práctica, altamente cuestionada, marcó un cambio profundo en la forma de operar. Allí es cuando se produce la mayor fricción con la ciudadanía. Pero claro, la orden es clara y debemos actuar, por más que tu no quieras abrir la puerta”, explicó.
Una vez detenida, la persona suele ser trasladada a un centro de detención migratoria y puede permanecer incomunicada durante días, mientras se define su situación o se ejecuta la deportación.

¿Qué prototipos de casos de residentes sin ciudadanía americana vigilan los agentes del ICE?
El agente describió varios perfiles que hoy concentran la atención del ICE. Entre ellos se encuentran personas con antecedentes penales, incluso niños, adolescentes o ancianos, que antes no necesariamente eran objetos de una detención migratoria inmediata.
“El mayor grupo vigilado son los solicitantes de asilo o personas con permisos temporales, como TPS o parole humanitario, especialmente si tienen documentación vencida o renovaciones en trámite”, comentó.
Ante la pregunta sobre cómo se instrumenta ese cruzamiento de datos y cómo ICE obtiene información sobre el estatus de cada migrante, el agente dijo desconocer esa operatoria y luego pidió no hacer mayores declaraciones sobre este mecanismo.
Según su testimonio, cumplen la orden de monitorear a residentes permanentes que hayan cometido errores administrativos o no hayan cumplido con obligaciones formales.
Las familias mixtas, con integrantes ciudadanos y no ciudadanos, tampoco están exentas.
“Ejecutamos órdenes de detenciones de padres frente a sus hijos o incluso arrestos de menores, situaciones que generaron fuertes reacciones sociales y políticas”, dijo.
El denominador común vuelve a aparecer y es la ausencia de ciudadanía americana, que convierte cualquier interacción con fuerzas de seguridad en un posible punto de contacto con ICE.
¿Cómo evalúan la situación los agentes del ICE para realizar una detención?
Según el testimonio, los agentes evalúan una combinación de factores antes de actuar.
“En espacios públicos, los controles se pueden iniciar cuando uno de nosotros considera que existe una ‘sospecha razonable’ de infracción migratoria. Es un estándar que en la práctica se volvió más laxo tras las recientes interpretaciones judiciales”, dijo.
En ese mismo sentido, amplió el concepto: “Si contamos con información sobre un ciudadano determinado, cuyo estatus está vencido, o accedió a uno de las típicas figuras de protección, como asilo o TPS, es probable que se busque a ese sujeto para realizar controles”, comentó.
Para concretar un arresto, deben alegar “causa probable”, aunque esta puede basarse en bases de datos internas o información administrativa.
“En domicilios, la situación es más controvertida: tradicionalmente teníamos que llevar con nosotros una orden judicial. Pero las nuevas directivas permiten actuar con órdenes administrativas en ciertos casos”, explicó.
El agente admitió que la presión por cumplir objetivos numéricos y justificar el aumento de recursos influye en la toma de decisiones. Las metas operativas y el contexto político pesan tanto como la evaluación individual de cada caso.
¿Cuáles son las recomendaciones que da un agente del ICE a residentes sin ciudadanía americana?
Desde su experiencia, el agente enumeró siete recomendaciones clave para reducir riesgos durante controles o detenciones:
- Llevar siempre documentación migratoria vigente y copias de trámites en curso.
- Mantener el estatus actualizado y responder a todas las citaciones oficiales.
- Notificar cambios de domicilio dentro de los plazos establecidos.
- No brindar información falsa ni presentar documentos adulterados.
- No firmar ningún documento sin asesoría legal previa.
- Conocer la diferencia entre una orden administrativa y una orden judicial.
- Preparar un plan familiar ante una posible detención, incluyendo contactos legales.
El agente subrayó que conocer los propios derechos no garantiza evitar una detención, pero puede marcar la diferencia en el desarrollo del caso.
En un escenario de controles intensificados, la información y la preparación se volvieron herramientas esenciales para quienes viven en Estados Unidos sin ciudadanía americana.







