Una nueva ofensiva migratoria reconfigura el escenario para miles de extranjeros con residencia legal en EEUU o que buscan obtenerla. Viajar, renovar trámites o mantener la residencia legal ya no es automático. Qué cambió, a quiénes afecta y qué decisiones conviene postergar para evitar detenciones y procesos migratorios complejos.
Estados Unidos suspendió de manera indefinida el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, una decisión adoptada por el gobierno de Donald Trump que impacta tanto en quienes planeaban emigrar como en extranjeros que poseen la residencia legal en EEUU.
La medida, anunciada por el Departamento de Estado, ordena a las embajadas estadounidenses frenar los trámites mientras se reevalúan los procedimientos de seguridad y elegibilidad migratoria.
La disposición comenzará a regir el 21 de enero y se inscribe en una política de “tolerancia cero” enfocada en la seguridad nacional y en la prevención de la llamada “carga pública”.
En paralelo, se intensificaron los controles migratorios en aeropuertos y fronteras de Estados Unidos, lo que incrementó las entrevistas, inspecciones secundarias y detenciones temporales de personas sin ciudadanía americana, incluso cuando cuentan con residencia permanente o estatus legal vigente.
Pero hay una buena noticia: ya está habilitado el servicio exclusivo de WhatsApp para residentes en Estados Unidos.
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¿Cuáles son los 75 nacionales que deberán resolver su residencia legal tras la suspensión de visas?
La suspensión del procesamiento de visas de inmigrante alcanza a ciudadanos de 75 países de África, Asia, Medio Oriente, Europa del Este y América Latina.
Entre ellos figuran Cuba, Venezuela, Brasil, Colombia, Haití, Irán, Rusia, Nigeria y Somalia, además de naciones del Caribe, Asia Central y el norte de África. La lista es amplia y heterogénea, y no distingue entre perfiles profesionales, familiares o laborales.
La medida afecta exclusivamente a las visas de inmigrante, es decir, aquellas destinadas a establecer residencia permanente en Estados Unidos, incluidas las visas por empleo y reunificación familiar. Quedan fuera, por ahora, las visas de no inmigrante, como turismo, estudio o negocios, aunque especialistas advierten que el mayor escrutinio puede extenderse a todos los ingresos.
Para quienes ya residen en el país con estatus legal, la suspensión no implica una cancelación automática de su residencia o visa vigente.
Sin embargo, el contexto cambió: pertenecer a uno de los países incluidos en la lista incrementa el nivel de revisión migratoria, especialmente al viajar o intentar modificar el estatus.
Funcionarios del Departamento de Estado explicaron que la pausa se mantendrá mientras se revisan los mecanismos de control y se aplica con base en la legislación vigente. No se estableció un plazo de finalización, lo que genera incertidumbre para miles de familias y trabajadores con trámites en curso.
¿Cómo deben hacer las personas sin ciudadanía americana y residencia legal para evitar detenciones?
Viajar fuera de Estados Unidos dejó de ser un trámite rutinario para quienes no tienen ciudadanía americana. Desde mediados de 2025, el reingreso al país implica evaluaciones más profundas del historial migratorio, los antecedentes penales y la coherencia entre el estatus legal y la conducta del viajero.
Los especialistas recomiendan verificar, antes de salir, que toda la documentación esté vigente. La green card debe encontrarse actualizada; si está en renovación, es indispensable contar con el sello I-551 en el pasaporte.
También se aconseja llevar pruebas de arraigo, como contratos laborales, comprobantes de vivienda, declaraciones de impuestos y vínculos familiares.
El tiempo fuera del país es otro factor clave. Ausencias superiores a seis meses pueden generar sospechas de abandono de residencia. Aunque no implican una pérdida automática del estatus, habilitan a los oficiales migratorios a iniciar revisiones más exhaustivas al reingreso.
En casos de viajes prolongados, se vuelve fundamental solicitar un permiso de reingreso antes de salir. No hacerlo puede derivar en detenciones temporales, entrevistas prolongadas y, en situaciones extremas, en la apertura de procesos de remoción.

¿Qué recomiendan a ciudadanos de Cuba y Venezuela que residen temporalmente en Estados Unidos?
Los ciudadanos de Cuba y Venezuela se encuentran entre los más afectados por el nuevo escenario migratorio. A la suspensión de visas de inmigrante se suman la finalización o revisión de programas humanitarios clave, como el parole y el TPS, lo que deja a muchos con estatus temporales más frágiles.
Para este grupo, las recomendaciones son aún más estrictas. Evitar viajes internacionales innecesarios es una de las principales sugerencias, especialmente si el estatus migratorio está en proceso de ajuste o depende de programas sujetos a revisión administrativa.
Quienes cuentan con residencia permanente deben extremar cuidados: no permanecer fuera del país por períodos prolongados, conservar documentación que demuestre arraigo en Estados Unidos y evitar cualquier inconsistencia en las declaraciones ante oficiales migratorios.
En el caso de personas que obtuvieron la residencia o protección por asilo, los expertos son categóricos: viajar al país de origen puede interpretarse como una contradicción grave y derivar en detenciones, revisiones profundas o incluso la revocación del estatus legal.
¿Qué es el travel ban y por qué deberías evitar viajes para evitar detenciones en Estados Unidos?
El llamado “travel ban” es un conjunto de restricciones migratorias que limita o suspende el ingreso y el procesamiento de visas para ciudadanos de determinados países considerados de riesgo.
Aunque la medida actual se centra en visas de inmigrante, su impacto práctico se extiende al control fronterizo y al reingreso de extranjeros legales.
Pertenecer a un país incluido en estas listas no implica una prohibición automática de entrada, pero sí coloca al viajero bajo un nivel de escrutinio mayor.
Los oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza evalúan antecedentes, historial de viajes, tiempo fuera del país y coherencia del estatus migratorio.
En este contexto, viajar sin planificación se convirtió en un riesgo. Detenciones temporales, inspecciones secundarias y demoras prolongadas son cada vez más frecuentes, incluso para residentes permanentes sin antecedentes penales.
La tendencia para 2026 indica menos margen para errores y mayor discrecionalidad de las autoridades migratorias. Informarse, anticiparse y evaluar cada salida del país se volvió clave para evitar detenciones y procesos que pueden ser largos, costosos y difíciles de revertir.







