Las cifras más recientes del Observatorio Permanente de la Inmigración muestran un aumento significativo tanto en la autorización de residencia en España como en la estancia por estudio. Las estadísticas revelan variaciones por nacionalidad, edad, género y tipo de permiso, así como cambios estructurales que redefinen el mapa migratorio. Los detalles completos se exponen en esta nota.
La península ibérica experimenta un crecimiento sostenido en el número de personas extranjeras que acceden a una autorización de residencia en España o a una estancia por estudios, según los últimos informes del Observatorio Permanente de la Inmigración.
Los incrementos, del 8,3% para las residencias y del 8,6% para las estancias por estudios, responden a dinámicas migratorias diversas que involucran a estudiantes, trabajadores, familiares y personas acogidas a distintos regímenes jurídicos.
El fenómeno se explica por múltiples factores: desde la reactivación de la movilidad global tras el periodo pandémico hasta la consolidación de España como destino formativo y laboral, pasando por la incidencia de la Directiva de Protección Temporal en el caso de las personas ucranianas.
Los datos permiten responder qué colectivos crecen, dónde residen, cómo evolucionan los permisos y por qué se están produciendo estos cambios.
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¿Cómo evolucionó el índice de autorización de residencia en España en el último periodo?
A 30 de septiembre, España cuenta con 3.418.133 personas extranjeras con autorización de residencia en vigor, un 8,3% más que un año antes. Se trata de un crecimiento de 261.686 personas adicionales, que se suma al incremento acumulado del 47,4% registrado en el último lustro.
Este aumento está estrechamente vinculado a la aplicación de la Directiva de Protección Temporal, que permitió otorgar más de 236.000 autorizaciones de residencia a personas de nacionalidad ucraniana desde 2022, lo que representa más de una de cada cinco concesiones desde 2020.
Sin embargo, la variación anual del colectivo ucraniano ha comenzado a estabilizarse, cayendo del 180,5% en 2022 al 8,3% en septiembre de 2025.
El crecimiento se refleja en la evolución trimestral del volumen total de permisos, donde la tendencia alcista se mantiene con ligeras oscilaciones. A continuación, se muestra el gráfico oficial correspondiente:

Entre las principales nacionalidades titulares de autorización de residencia destacan Marruecos (25%), Ucrania, China, Colombia y Venezuela, que juntas conforman el 55% del total. Colombia registra la mayor variación anual, con un crecimiento del 26,7%, seguida por Perú (+21,9%) y Venezuela (+20,6%).
¿Cuál es el reflejo en números del trámite de estancia por estudio en España?
A la misma fecha, 56.327 personas cuentan con una autorización de estancia por estudios, lo que representa un incremento del 8,6%, equivalente a 4.443 personas más que un año antes. Este número incluye tanto a estudiantes como a sus familiares, segmento que constituye aproximadamente el 3% del total.
La serie estadística muestra un marcado comportamiento estacional, con picos en marzo y mínimos en septiembre. La cifra más alta histórica se alcanzó el 31 de marzo de 2025, con 108.415 personas, seguida de la habitual caída del 48% al cierre del verano académico.
El gráfico siguiente evidencia esta evolución a lo largo de más de una década:

Las nacionalidades más numerosas en estancia por estudios son Colombia (7.941), Perú (5.514), Marruecos (4.473) y China (3.565). América del Sur muestra el crecimiento más acelerado, mientras que Rusia experimenta la mayor caída anual, con –40,2%.
Las provincias de destino siguen patrones históricos: Madrid acoge el 31%, Barcelona el 20% y Valencia el 11% del total de autorizaciones de estudio.

¿Qué particularidades presenta la autorización de residencia y la estancia por estudio?
Tanto en residencias como en estancias por estudios existen diferencias marcadas por edad, género, tipo de autorización y nacionalidad.
En el caso de la residencia, la edad media es de 37 años, con predominio masculino (53%). Países como Ecuador, Argentina, Perú y Bolivia presentan edades medias superiores (entre 41 y 43 años), mientras que Pakistán y Honduras se sitúan en la franja más joven.
En la estancia por estudios, la edad media es de 28 años, con un 80% de personas menores de 35 años. Las mujeres representan el 52% del total, aunque la distribución varía según nacionalidad: solo el 31% entre personas argelinas pero hasta el 64% entre las estadounidenses.
En cuanto al tipo de estudios, el 68% corresponde a educación superior, un 19% a estudios sin clasificar, un 4% a estudios no superiores y otro 4% al programa AU-PAIR.
¿Cuál es el impacto del crecimiento de la autorización de residencia y de la estancia por estudio?
El aumento simultáneo en residencias y estancias por estudios tiene efectos directos en el tejido social, educativo y económico del país. Por ejemplo:
- Incrementa la presencia de población joven en universidades y centros de formación.
- Amplía la diversidad de perfiles profesionales con acceso al mercado laboral, dado que la mayoría de las residencias temporales permiten trabajar.
- Refuerza la integración de colectivos como los nacionales de Marruecos, Ucrania o América del Sur, que concentran gran parte del crecimiento.
De las 3.418.133 autorizaciones de residencia, el 49% corresponde a larga duración, lo que indica procesos de asentamiento estables. El resto son temporales, entre las cuales destacan las otorgadas por motivos de trabajo (33%) y las concedidas por circunstancias excepcionales (48% sumando arraigo y otras).
El siguiente gráfico oficial del OPI muestra la distribución por motivo de concesión:

En estancias por estudios, el aumento de estudiantes de América del Sur ha generado una tendencia positiva sostenida desde la pandemia, diversificando el perfil y el origen de la población estudiantil internacional en España.
¿Cómo debe leer la población migrante que busca residencia en España la evolución de estos índices?
El crecimiento de autorizaciones y estancias indica un escenario favorable, aunque cada tipo de permiso responde a criterios y requisitos específicos.
Quienes buscan residencia por trabajo pueden encontrar mayores oportunidades debido al incremento constante de permisos iniciales y al peso de las autorizaciones por circunstancias excepcionales. A su vez, quienes opten por la vía académica pueden beneficiarse de una tendencia al alza sostenida y de la ampliación de destinos educativos, pese a la marcada estacionalidad del trámite.
La evolución de los índices también muestra que la estabilidad a largo plazo —reflejada en las residencias de larga duración— continúa consolidándose, mientras que el mercado formativo español sigue como un polo de atracción regional, especialmente para América Latina.








He leído el artículo y me resulta muy interesante ver como se refleja el porcentaje de emigrados a España de las diferentes naciones del mundo y me pregunto por qué Cuba no aparece como dato reflejado en esa cifra.? Alguna situación en particular? Aunque creo que es acertado suponer que como se trata de datos que reflejan la estadística de la población emigrante regularizada, Cuba no cuenta, porque los emigrantes que han llegado España desde nuestro país en el último tiempo posterior a la pandemia son muchos, y la mayoría aún continúa luchando por la regularización. 😔